Incredulidad, dudas, ganas de hacer preguntas son algunas de las cosas que provocó entre los intendentes la decisión del presidente José Mujica de repartir US$ 20 millones anuales a cada comuna con el dinero que recaude del impuesto a las grandes extensiones de tierra. “Yo, hasta que no vea la plata, no me convenzo”, dijo a El Observador la intendenta blanca de Lavalleja, Adriana Peña.
Ante las críticas acerca de que lo recaudado por ese impuesto será insignificante –US$ 60 millones anuales–, el mandatario explicó que ese dinero servirá para conformar un fideicomiso con el que se obtendrá una cifra “no menor” a los US$ 400 millones anuales.
Es de esa futura bolsa de dinero que el presidente planea repartir entre US$ 15 millones y US$ 20 millones a cada intendencia para que le hagan frente al déficit de infraestructura.
El viernes 26, el intendente Carámbula fue muy optimista acerca de la aceptación que la propuesta tendría entre sus colegas. “Todos los intendentes están de acuerdo. El impuesto se destina para caminería rural, que es un gran drama. Nos hacen pelota por el volumen de carga. (Ante la propuesta, los intendentes) se tiran todos de cabeza”, aseguró Carámbula.
Sin embargo, los intendentes quieren sacarse varias dudas antes de zambullirse. “La verdad es que no sabemos ni cómo se va a recaudar, ni cómo va a ser la distribución, si se van a tener en cuenta los padrones que tenga cada intendencia... Ni idea”, dijo Lafluf.
El jefe comunal le pedirá a Carámbula que en la próxima reunión del Congreso de Intendentes, que se realizará el 8 de setiembre en Minas, informe detalladamente acerca de la iniciativa.
“Veremos...”
La intendenta Peña (Lavalleja) sostuvo que la intención de Mujica parece buena ya que las intendencias “se merecen” esa colaboración. “Pero hasta que no vea la plata... Yo no cuento la plata hasta que no está en caja”, dijo.
Además, a Peña le preocupa que, a cambio del nuevo gravamen, se elimine el impuesto del 1% a la venta de vacas y ovejas que cobran las intendencias. “Es el único impuesto que no genera morosidad. Y recauda mucho. Y si lo van a eliminar para ir a un impuesto nacional con el que nos van a marcar pautas de cumplimiento, entonces será una decisión que va en contra de la descentralización. A mí nadie me ha planteado nada, cuando lo hagan veremos...”, agregó.
En tanto, el intendente colorado de Salto, Germán Coutinho, dijo a El Observador que antes de adoptar una decisión sobre la idea del gobierno realizará todas las consultas del caso. “Acá no se trata de asumir una posición personal. Primero consultaré al Congreso de Intendentes y a las autoridades del Partido Colorado. Luego de estudiarlo a fondo, daremos nuestra opinión”, manifestó.
El impuesto a la tierra planteado por Mujica es rechazado por la mayoría de los líderes opositores y de juristas que lo consideran inconstitucional. Frente a esta realidad, en las últimas apariciones públicas de Mujica fue lugar común la referencia a los millones de dólares que recibirían los gobiernos municipales. Es un modo de “meterse en el bolsillo a los intendentes”, dijeron fuentes legislativas. El debate acerca de las grandes extensiones de tierra ha generado choques entre Mujica y el astorismo, en el que piden que el nuevo impuesto tenga en cuenta la rentabilidad de cada campo.