El panorama para Venezuela y para el gobierno de Nicolás Maduro es, por decirlo suavemente, desalentador. Lo resumen la recesión económica, la escasez de productos básicos, la inflación más alta de América, los pagos millonarios de deuda externa, la galopante inseguridad (ver nota aparte), la encarcelación de dirigentes opositores y la caída de la aprobación popular del presidente, que en julio obtuvo solo un 24,3% de apoyo según la encuestadora Datanálisis.
El chavismo sin Chávez
Varios dirigentes y ministros de la época del comandante se marcharon por criticar a Maduro