El comportamiento en la vida cotidiana > COMPORTAMIENTO/ ROBERTO CAVA DE FEO

El comportamiento en la vida cotidiana y la grabación de dos videos

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23 de marzo de 2018 a las 05:00

Esta semana he tenido la satisfacción de grabar dos videos. Son charlas o clases que, de una manera sencilla, pretenden servir de apoyo en el momento de dar a conocer unos aspectos de nuestras vidas. Ayer hablé largamente sobre las formas, las actitudes y modales que se dan en la mesa cotidiana, en la de siempre y en otras que podríamos calificar de extraordinarias. No hay en esos videos nada de Protocolo ni de Ceremonial. Días atrás lo entendió muy bien un sobrino nieto -un "resobrino"- que vive en Vietnam. "¿Así que tú escribes como Harry Potter sobre manners?", dijo. Me sorprendió porque a los once años captó muy bien lo del comportamiento.

Me parece que no es posible inculcar en los niños los buenos modales –"good manners"- sin brindarles la razón por la cual algo se hace de una forma. Nos empeñaremos en decirles y, a veces gritando,un "no levantes los codos al cortar la carne". Parecería mejor explicarles según sus edades, que existe una ley de la Física que aconseja hacer fuerza hacia abajo para cortar. Sin darnos importancia y de una manera elegante, aprenderán a cortar una milanesa con tenedor y cuchillo y hasta sabrán acompañarla con un puré de papas.

En otra ocasión les diremos: "El cuchillo se coloca siempre mirando al plato". Y un"¿por qué es así?"nos llevará a explicar con cariño algo que aprendimos también siendo niños. Con cierta gracia o sin ninguna, diremos que, hace muchos siglos, cuando coincidían en una mesa varias personas y una de ellas quería hacer justicia por sí misma, ponía su cuchillo con el filo mirando hacia la víctima. ¿Qué mensaje expresaba aquello? Nada menos que "después nos vemos y te mato". Por eso ahora y en todas partes del mundo, el cuchillo se coloca con el filo de la hoja hacia el plato.

¿Qué sucede cuando estamos en familia en la mesa y alguno pide alguna cosa. Por ejemplo: "Pasame el pan , por favor". También podría ser una jarra, un salero, una panera, una aceitera. Si esa cosa está a nuestro alcance, la tomaremos y la acercaremos con las dos manos. ¿Por qué? Nuestras tatarabuelas decían: "Porque así se entregan siempre los guantes al rey". Nosotros no tenemos rey. No obstante Artigas supo vivir el comportamiento en"Purificación" y se preocupó por tener un servicio de mesa para recibir invitados. Con las dos manos pasaremos aquello que nos han pedido y procuraremos pasarlo sin teñir con salsa la blusa de nuestra abuela y no haremos caer algo sobe los demás comensales. En todo,el sentido común estará siempre presente. Por eso, lucharemos para dejar el móvil a un lado porque la alegría del hogar la aporta cada uno de nosotros y sin interferencias.

Cuando se sirven helados en copas altas y estamos sentados alrededor de la mesa, lo lógico es asir con la mano izquierda la base de la copa. Con la otra y con la ayuda de la cuchara, llevaremos el helado a nuestra boca. Pero,¿siempre hay que hacerlo así? Una anécdota es la mejor respuesta. Había ido con los míos a un pueblo italiano cercano a Asís. Nos sentamos en una terraza junto a otros turistas de habla inglesa. Uno matrimonio había decidido agasajar a sus niños con helados en copas. La "padrona della gelatería" se los acercó. Curioso, observé la compostura de todos los pequeños y con un juicio temerario, esperé para poder comprobar que allí habría catástrofe. Una niña empuñó tenedor y cuchara y atacó al helado. Al instante, todo se desplomó con el llanto de la criatura. La "padrona" consoló a la niña y enseguida apareció con "un altro gelato, cortesía della nostra gelatería".Por eso, sostendremos siempre lo que nos sirvan en una copa alta. Como las copas no se coronan, cuando terminamos de comer el contenido de la copa, jamás dejaremos la cuchara dentro. Consejo que agradecerán camareras y camareros.

Me parece que a todos -y me incluyo- nos han dicho alguna vez: "Querido, ¿me ayudás a poner la mesa?" ¿Por qué orientales y tan lejanos de Europa, usamos esa forma? Todo tiene una explicación y sin remontarme a los fenicios, respondo que antiguamente nuestro llamado "comedor" no ocupaba un lugar físico dentro de una construcción. Por eso "se ponía la mesa"en un salón, en una galería, a la sombra de los árboles, a cubierto del frío... Eso pasó hace muchos siglos atrás y, en la arquitectura contemporánea el "comedor" sencillo, grande o muy pequeño, ocupa un sitio. No obstante, nada impide que el lugar para servir las comidas tenga un tratamiento.

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