El conductor del ómnibus de Londres en el que explotó una de las cuatro bombas el jueves se declaró "aliviado por estar aquí" y ser un superviviente de los ataques que dejaron al menos 50 muertos y 700 heridos.
A pesar de "muchas cosas terribles" que vuelven a su memoria, juró que volvería a su trabajo.
"Estoy aliviado de estar aquí y poder ver a mi mujer y a mi hijo", declaró Psaradakis, de 49 años, en un comunicado difundido por su empresa, Stagecoach.
"Continuaremos normalmente con nuestras vidas. No nos intimidarán", insistió.
"Mi autobús fue desviado porque miles de personas habían salido del metro. Había mucha gente que trataba de subir al autobús inmediatamente", explica el conductor.
El conductor explica que tras lo ocurrido se apresuró a ayudar a los pasajeros.
A pesar de su espíritu por seguir ejerciendo su trabajo, Psaradakis explica que necesitará estar un tiempo sin ejercer la profesión antes de volver a las calles de Londres para conducir los famosos autobuses londinenses rojos de dos plantas.
Otro testigo relató el jueves que vio cadáveres alineados en la calle y otros mutilados.
"La parte de atrás del autobús desapareció. Voló completamente, un cuerpo colgaba y había otros cadáveres en la calle, era horrible", agregó.
(AFP)