Un supercrucero de la cadena Carnival, servicio a la habitación gratuito, una discoteca, un parque de agua, una capilla para renovar votos maritales, una enorme sala de conciertos interna y externa, un spa, un casino y dieciséis bandas más Weezer, los organizadores del trayecto, en un trayecto por agua con rock alternativo de los noventa, milla por milla.
Así fue el primer Weezer Cruise, un recorrido cargado de rock que duró cuatro días entre las costas de Miami y la mexicana isla de Cozumel. Y una buena forma de estar en contacto con sus fans para la banda, que a pesar de haber crecido tanto como quienes la escuchan desde la primera época, no parece haber perdido el ánimo lúdico.
El crucero, que transcurrió entre el 19 y el 23 de enero pasados, tenía un costo inicial de US$ 500 para gente que fuera a ocupar una cabina interior, sin vista al mar. De ahí, los precios podían escalar a los US$ 800 para habitaciones más exclusivas, según el propio sitio web del tour.
Como casi todo crucero, el boleto incluía el tramo de viaje, además de las comidas a bordo del mismo, así como también las entradas a los conciertos y al casino. Además, la banda dio una pequeña entrevista colectiva para sus fans y permitió a cada pasajero del crucero que se tomara una foto con ellos durante el trayecto. El viaje también tenía noches temáticas en la discoteca del barco, como “La noche de los buzos más feos”, “La noche de fin de curso de los años 80” y “La noche del bigote”.
Las bandas invitadas que estuvieron tocando en distintas partes del barco y en el fastuoso teatro interior del enorme barco de la cadena Carnival fueron Sebadoh, J Mascis, Lou Barlow,
The Nervous Wreckords, Sleeper Agent, Gene Ween and Dave Dreiwitz, The Antlers, Ozma, Yacht Rock Revue, Boom Bip, Free Energy, Keepaway, The Knocks y como destaque especial los míticos Dinosaur Jr., decisivos en el sonido de grupos como Weezer.