El debate sobre los instrumentos que se utilizan para ajustar los salarios del sector privado se reavivó, no por iniciativa de los empresarios o los trabajadores, sino por el gobierno. El ministro de Economía, Mario Bergara, planteó en una comparecencia ante la Comisión de Hacienda de Diputados hace dos semanas que para la próxima ronda de los Consejos de Salarios (2016) habría que ir discutiendo la posibilidad de eliminar las cláusulas indexatorias (correctivos por inflación pasada) y apostar a ajustes nominales. Las críticas de algunos dirigentes del Pit-Cnt no se hicieron esperar y acusaron de “inoportuno” o “inviable” el planteo.
Poco tiempo antes de lanzar oficialmente la ronda, que comprendía a más de 120 mesas de negociación, en julio de 2013, el MEF presentó la nueva fórmula con ajustes nominales ante empresarios y trabajadores.
“Estaríamos muy satisfechos si se toma esta nueva propuesta”, dijo el por entonces exministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo.
Sin embargo, ante un contexto de presiones inflacionarias que no parecía ceder, los trabajadores y empresarios prácticamente no utilizaron la nueva fórmula propuesta por el MEF. Apenas 4% de las mesas optó por apostar a ajustes nominales.
Bergara admitió en el Parlamento el fracaso de este primer intento. “En la negociación salarial, se negocian salarios nominales. Esa es una preocupación que hemos manifestado públicamente, porque pautas o indicaciones que se han lanzado, sobre todo, desde el Ministerio de Economía y Finanzas, no fueron tomadas demasiado en cuenta por trabajadores ni por empleadores, sobre todo, en la última ronda de negociación”, reconoció.
“Esfuerzo adicional”
Las autoridades del equipo económico han rebatido públicamente en más de una oportunidad las críticas de los privados sobre las causas que impiden que la inflación converja al rango meta del gobierno (4% a 7%). Han fundamentado que ni la política fiscal ni la salarial han jugado un factor determinante en este sentido. “Los salarios han crecido de la mano de la productividad, no de forma desmesurada”, dijo Bergara en almuerzo de ADM sobre fines del año pasado. El argumento más escuchado suele ser el de una demanda interna pujante que superó la oferta. Asimismo, Bergara apuntó en otra exposición a la falta de competencia como otra razón que explica las dificultades para contener la inflación. “El hecho de que los precios se fijen con agentes con poder de mercado, y con capacidad de mantener precios más o menos altos, es también un elemento de indexación que hace que la inflación esté siendo difícil de bajar y de hacer converger al rango objetivo”.
Más allá de los argumentos que esgrime habitualmente el equipo económico para explicar por qué la inflación no cede, el economista Alfonso Capurro de CPA-Ferrere considera que la principal razón que explica las dificultades que tiene el Ejecutivo para controlar la inflación obedece a una “descoordinación” en las políticas macro para atacar decididamente las presiones inflacionarias. En diálogo con El Observador, el experto coincidió con el planteo de Bergara de quitar la indexación de los salarios, pero también advirtió que para que esto se plasme en la realidad se necesita que la inflación no solo baje un año puntualmente. Dijo que esto fue uno de los factores que determinó que en la última ronda no se alcanzaran consensos entre trabajadores y empresarios por acuerdos nominales.
“En los hechos, Uruguay va a tener que demostrar como país que debe tener un compromiso más estable y más permanente con las metas de inflación a largo plazo. No alcanza con bajar la inflación un año, se necesitan éxitos consecutivos. Hasta que no se llegue a eso, va a ser difícil ir hacia ajustes nominales que tendrán que ser moderados para que no sean inflacionarios”, explicó Capurro.
El experto indicó que no hay “una única explicación” que esté detrás de las actuales presiones inflacionarias, pero sostuvo que ni la política fiscal y salarial acompañaron a una política monetaria contractiva creíble”, que hace un año viene instrumentando el BCU para atacar decididamente la inflación. “El gobierno tuvo sus prioridades políticas, que estaban plasmadas en su programa de gobierno y actúo en consecuencia”, culminó.
Trabajo confirma peso de indexación
Un trabajo académico elaborado por Cinve titulado “Persistencia inflacionaria y pass through salarial: diagnóstico y casualidad”, abordó los factores que explican la inercia inflacionaria entre el período 1995 a 2012. Según se desprende de los comentarios finales del trabajo, el “incremento del pass through (mayor traspaso) salarial después de superada la crisis de 2002, junto al elevado nivel de actividad que derivó en la dinamización de la demanda interna en los últimos años, podrían ser las principales causas del incremento de la persistencia inflacionaria en el componente tendencial”. Agrega que el “desfasaje entre la inflación prevista y observada ha derivado en ajustes que habrían contribuido a aumentar la persistencia inflacionaria”.