El heredero natural de Samsung, Jay Y. Lee, se enfrenta a un delicado acto de equilibro: preparar cuidadosamente el cambio -de estilo más que de estrategia- en el mayor conglomerado de Corea del Sur y preservar al mismo tiempo el legado de su padre, que lleva más de un cuarto de siglo manejando la empresa.
El destino de Samsung, un asunto entre padre e hijo
El presidente, de 73 años, deja paso a su heredero, quien deberá cambiar cuidadosamente el estilo y la estrategia