Por Isabel Fueyo - EFE
El diamante "Estrella Rosa" se convirtió en la joya más cara en una subasta
Se subastó en US$ 71,2 millones en Hong Kong
Se subastó en US$ 71,2 millones en Hong Kong
Por Isabel Fueyo - EFE
Un diamante rosado de 59,6 quilates llamado "Estrella Rosa" alcanzó hoy los 71,2 millones de dólares en una subasta de Sotheby's en Hong Kong, convirtiéndose en la joya más cara nunca antes subastada, según anunció la casa de subastas británica.
El director internacional de la división de joyas de Sotheby's, David Bennett, que fue el encargado de dirigir la subasta, la calificó hoy de "venta histórica".
El nuevo propietario de la piedra cuenta con una extensa red de joyerías bajo el nombre de Chow Tai Fook, con más de 2.000 establecimientos en China y Hong Kong, que le permiten uno de los primeros puestos de cuota de mercado en el gigante asiático, donde el del lujo es un boyante sector.
La compañía ya adquirió en 2010 un diamante de 507 quilates por el que pagó 35,3 millones de dólares, con el que estableció un récord por el precio más alto pagado por un diamante en bruto, que ahora ha sido superado con creces con la adquisición del "Estrella Rosa".
Esta pieza, el mayor diamante rosa del mundo, fue cortada a partir de una piedra preciosa en bruto de 132,5 quilates extraída en África en 1999 por De Beers, uno de los mayores grupos encargados de la minería y comercio de estas piezas de lujo.
La compañía tardó dos años en cortar y pulir el diamante hasta darle su actual forma ovalada, de 2,69 por 2,06 centímetros y un peso de 11,92 gramos.
Esta piedra rosa rompe el récord que tenía anteriormente el diamante "Oppenheimer Blue", que se vendió por 57,5 millones de dólares en la casa de subastas Christie's en Ginebra en mayo de 2016.
El "Estrella Rosa" había sido ofrecido anteriormente en subasta celebrada en Ginebra en 2013, donde estuvo a punto de venderse por 83 millones de dólares, pero su comprador inicial, Isaac Wolf, un cortador de diamantes de Nueva York, incumplió su pago, por lo que la operación quedó cancelada.
En aquel momento, la casa de subastas había valorado la piedra en 72 millones de dólares, un precio ligeramente inferior al alcanzado hoy en la subasta.
"Estamos en el lugar y en el momento correcto para vender esta pieza, en cuatro años muchos nuevos billonarios han entrado en el mercado", señalaba Bennett días antes de la puja.
Asia se ha convertido en los últimos años en un punto clave para la venta de piedras preciosas de alto valor, dado que la demanda de diamantes de calidad es cada vez más fuerte.
Dentro de ese continente, China, país con más de un millón de millonarios, ocupa, según algunos estudios, un 30 por ciento de la cuota mundial del mercado de lujo, en el que sigue ocupando el primer lugar pese a las llamadas del régimen comunista a mayor austeridad entre los más privilegiados.