"Desde que era solo un niño en Rivera, soñaba con vestir la celeste y un día, representar a mi país en un Mundial. Estos últimos meses fueron muy difíciles, pero los enfrenté con mucha fe y confiando en que Dios podía hacer este milagro. Y acá estoy. El sueño sigue intacto. ¡Vamos Uruguay!", dice Araujo en su emotivo video.
Desde su lesión en setiembre al día de hoy, no ha podido jugar siquiera un minuto de fútbol en un encuentro oficial, por lo que ese es el problema más complejo, teniendo en cuenta la exigencia que tiene un Mundial.