Con gran placer vuelvo a reencontrarme contigo luego de dos semanas de ausencia, en las que Natalia Roba y Gonzalo Charquero me cubrieron las espaldas con EnClave.
Esta semana, muy movida en lo político, te envío una Semana Traducida, para compartirte mi interpretación de los principales hechos del gobierno y la oposición en los últimos siete días.
Una decisión dolorosa por el covid-19 y por qué al presidente se lo ve cansado
Fue una semana dura para el gobierno en lo sanitario. Los números de los últimos días fueron muy malos, los peores desde que empezó la pandemia, como bien explicó Ignacio Chans en esta nota del miércoles. La situación no está descontrolada, pero sí es necesario que todos ajustemos las marcas, algo en lo que aflojamos bastante como se puede ver a diario.
Para el gobierno la semana se pareció mucho a marzo, porque se enfrentó a decisiones difíciles, de esas que ponen en juego valores profundos. Seguramente varias veces en tu vida personal o profesional te enfrentaste a situaciones en las que tomaste decisiones, aún convencido, que te dejaron un retrogusto amargo porque lo que tenías que resignar era muy importante.
El gobierno esta semana terminó de decidir en cerrarle la puerta al turismo. Si bien en la tarde de este viernes el presidente, Luis Lacalle Pou, y algunos de sus ministros evaluarán excepciones tales como habilitar a todos los propietarios de inmuebles en Uruguay a que ingresen (se estiman en unos 30 mil) y con algunas restricciones adicionales, las fronteras no se abrirán de manera más fuerte.
Esto implica un golpe a la economía uruguaya y, por tanto, a todas las previsiones de crecimiento para el año próximo que había trazado el Poder Ejecutivo en el Presupuesto. En 2019 por turismo ingresaron al país unos US$ 1.753 millones. Según un informe del Ministerio de Turismo basado en números del Banco Central, en 2017 la actividad explicó el 8,6 % del PIB y generó más de 110 mil puestos de trabajo. Por eso la de esta semana fue una decisión dolorosa para el gobierno.
La decisión además no solo tiene un costo económico, también trae consecuencias políticas. En Argentina, donde Lacalle Pou había dejado una muy buena impresión en un ciclo de entrevistas, al mostrarse defensor de la libertad y con una gestión ejemplar de la pandemia, le llovieron decenas de críticas. Muchos argentinos que querían escapar para Uruguay en el verano se frustraron con la noticia.
El presidente volvió este jueves a encabezar una conferencia de prensa para hablar de las consecuencias del covid-19 y anunciar nuevas medidas para contener los brotes. ¿Qué se vio, más allá de los anuncios? A un presidente muy cansado, que parece haber dejado años de vida en la gestión de esta crisis, pero que se lo nota nuevamente con un control muy firme del timón. Lacalle ha logrado transmitir tranquilidad y eso, para momentos críticos, es fundamental.
El gobierno entró pidiendo permiso, pero de todas formas la izquierda reacciona muy duro
Camilo dos Santos
La decisión del Frente Amplio el pasado sábado de acompañar el referéndum que impulsa el PIT-CNT para tirar abajo algunos artículos de la ley de Urgente Consideración (LUC) implica un sacudón muy fuerte en la lógica de funcionamiento de oficialismo y oposición. Es probable que la forma en que la ciudadanía resuelva esta situación marque el tono de las políticas públicas en el resto del quinquenio.
Cuando ganó la oposición, luego de 15 años de gobiernos frenteamplistas, se podía esperar que la agenda de cambios fuera mucho más intensa y transformadora. Los primeros pasos incluidos en la LUC y en la ley de Presupuesto son tímidos. Blancos, colorados y cabildantes no llegaron al gobierno con grandes transformaciones liberales.
Da la sensación que el gobierno quiso ir pisando suave, además de que se encontró con algunas resistencias concretas (por ejemplo el tema de los combustibles) dentro de la coalición.
Aún así, pese a que la agenda fue bastante soft, la izquierda muestra los dientes en la primera de cambio. Esta semana, a Lacalle se lo vio molesto por esta decisión del FA (y también con algunos dichos del expresidente José Mujica). “No sabemos en contra de qué está el FA”, dijo el mandatario. Y es verdad, la coalición de izquierda se sumó a un referéndum, sin definir por qué razones concretas va a juntar firmas. Por la ley completa no lo puede hacer porque votó en Diputados 232 de los 476 artículos.
Ir contra los cambios en seguridad es darle una espada argumental muy fuerte al gobierno. Por tanto, la izquierda tiene un desafío gigante para definir comunicacionalmente cómo lograr convencer a la ciudadanía de que firme y después vote en contra de una ley que no tiene cuestiones muy polémicas. Si el FA fracasa, como es muy probable dado el clima político que muestran, ya no solo las encuestas sino las urnas (la consolidación del cambio quedó muy marcada en las departamentales), lo único que va a hacer es empoderar al gobierno para que ahí sí pueda ir más a fondo en reformas que, por ahora, no se animó a instrumentar. Solo a modo de ejemplo, a nivel educativo, donde blancos y colorados promovían una revolución para limitar a la corporación docente de la que por ahora no se ha visto ni una sola señal contundente.
Esa hipótesis es en un clima político como el actual, con una gestión de gobierno evaluada positivamente por el 60% de la población. Por ello es que muchos en la izquierda promueven –y se terminará de resolver hoy en la Mesa Política del FA– el “camino largo” del referéndum. La Constitución habilita dos caminos para tirar abajo una ley por voto popular. El camino corto implica juntar de acá a diciembre unas 54 mil firmas –algo muy posible– y convocar a un prerreferéndum al que debería ir a votar el 25% o más de los habilitados (aproximadamente dos de cada tres frenteamplistas), para luego pasar sí a un referéndum. El camino largo estira la juntada de firmas hasta julio del año próximo (ahí tienen que llegar al 25% del padrón electoral), lo que le da más tiempo a la izquierda para que la situación del país empeore y así bajen también los indicadores de apoyo al gobierno. Los que promueven ese camino son comunistas y socialistas. ¿Cuanto peor, mejor?
Es muy probable que el año que viene los indicadores sociales decaigan. El Poder Ejecutivo no podrá sostener de manera indefinida el seguro de paro especial y eso implicará aumentar el desempleo lo cual resultará en más pobreza. Lamentablemente, eso es así y en el gobierno son conscientes. En el FA también lo saben y eso pesa en el juego político.
Las auditorías como juego político
En el marco de ese juego político el gobierno también jugó al límite esta semana con la presentación de las auditorias regulares que se realizan en el Estado. Es verdad que esta administración hizo un cambio: los resultados de esos trabajos nunca se publicaban enteros, sino que, simplemente, se hacía público un resumen. La ministra, Azucena Arbeleche, decidió que a partir de ahora se conozcan íntegros.
Pero a raíz de esa decisión, el gobierno montó un consejo de ministros y una conferencia de prensa en la que anunciaron que las auditorías detectaron "negligencia" y "demuestran desidia" de la anterior administración. Además, Arbeleche habló de posibles denuncias penales. Parecía que habían cosas graves. Sin embargo, cuando uno lee el resultado de todos los trabajos, no es muy diferente a lo que siempre encuentran las auditorías y, si bien hay muchas cuestiones a mejorar, no parecen de la gravedad con la que se pintó el lunes.
Un poco de altura en medio de tantas tormentas
Diego Battiste
En una semana de mucha intensidad política, que alcanzó niveles de tensión fuertes entre oficialismo y oposición, el Parlamento tuvo una sesión en el sentido totalmente inverso. José Mujica y Julio María Sanguinetti tuvieron el buen gesto, acompañado por gestiones de la vicepresidenta Beatriz Argimón, de coordinar la renuncia a sus bancas para el mismo día, logrando así dar un gesto de republicanismo muy fuerte.
Ninguno de los dos se irá de la política hasta el día que se vayan del mundo. Seguirán operando y militando por sus partidos. Les recomiendo especialmente la semblanza de Miguel Arregui sobre ambos líderes políticos y su retiro parcial.