El gol costó en llegar, pero a los 22 minutos Luis Suárez, como de costumbre, no falló ante un arco libre tras la salida en falso del arquero de Arabia Saudita.
Pero cuando se disponía a hacer su festejo de siempre -tres besos a su mano derecha-, llegó la sorpresa: comenzó a pedir la pelota con sus dos manos. Como nadie se la alcanzó, decidió a hacer la simulación sin ella, dibujando claramente con sus manos la curva de una panza. Al gesto no le cabe equívocos: estaba anunciando que llegaría un bebé.
Entrevistado al final del partido en el que
Uruguay logró la clasificación a octavos de final,
Suárez confirmó que espera "la llegada de un tercer hijo" y que la familia sabe que será un varón.