Aunque se apresta a apurar en estos días la definición de la candidatura de Alvaro Garcé para la Intendencia de Montevideo, al Partido Nacional le esperan problemas evidentes en la capital. Problemas electorales que también aguardan al Partido Colorado y, por tanto, al novel Partido de la Concertación creado por las divisas fundacionales.
Las dificultades tienen que ver con la demora de los blancos para definir un candidato con arraigo y trayectoria en la capital de país, pero también con la estrategia de candidaturas múltiples que piensa desplegar la izquierda y que puede actuar de rastrillo para frenteamplistas descontentos o nacionalistas desanimados.
Las últimas noticias llegadas desde el Frente Amplio alimentaron la preocupación de muchos dirigentes blancos que, en reserva, comentaron con desconsuelo la noticia de que Lucía Topolansky (MPP) puede ser una de las candidatas a la IMM por parte de la izquierda. Y quien dice Topolansky, dice José Mujica recorriendo los barrios de la capital.
A esa postulación hay que sumarle la del senador socialista Daniel Martínez, quien hace más de cinco años que quiere ser intendente y que vio frustradas sus aspiraciones en las elecciones pasadas cuando el aparato del Frente Amplio forzó la candidatura única de la comunista Ana Olivera.
Los blancos se plantean ahora dos preguntas bastante similares y que les causan desazón. Ante la posibilidad de optar entre Topolansky y Martínez, los frentistas que en las municipales pasadas votaron en blanco ¿no volverán a sufragar dentro de la coalición para dirimir el pleito interno? Y, lo que es peor, si se instala la idea de que el oficialismo volverá a quedarse con el gobierno de la capital, y dado que Topolansky no es santa de la devoción nacionalista ¿cuántos blancos optarán por votar para inclinar la balanza a favor del más moderado Martínez?
Además, no se descarta que el Frente Líber Seregni (FLS) lance la postulación del sindicalista de la bebida Richard Read quien, desde las redes sociales, viene recibiendo elogios no solo de parte de militantes frenteamplistas, sino también de empresarios e integrantes de otros partidos que apoyan su particular forma de ejercer la actividad gremial.
Pero no es necesario fijarse en el frente externo para darse cuenta de los riesgos que desde hace algunos meses acechan a los blancos en su pretensión de quedarse con la intendencia que solo pudieron ganar una vez en su historia gracias a Daniel Fernández Crespo en 1958.
Los blancos se quedaron sin candidato seguro para Montevideo cuando Luis Lacalle Pou (Todos) le pidió al diputado Jorge Gandini (Alianza Nacional) que resignara su postulación –que venía promocionando hace casi tres años. Lacalle Pou le hizo el pedido luego de ganar la interna y quedarse con la mayoría de la Convención Departamental blanca en donde tenía pensado aprobar la candidatura del expresidente de la AUF, Sebastián Bauzá.
Con todas las fichas jugadas a ese nombre, Bauzá finalmente prefirió dedicar sus días a gestionar la confitería Lion D’or de la que es dueño. Con las manos vacías, Lacalle Pou echó mano a Alvaro Garcé, el ex comisionado parlamentario que lo acompañó durante la campaña electoral como asesor en seguridad.
“Garcé tiene ganas”, le dijo Lacalle Pou a sus allegados promocionando al nuevo candidato que es respaldado desde las filas de Jorge Larrañaga aunque era a Gandini a quien querían en el ala wilsonista del partido.
A Garcé le queda muy poco tiempo para promocionarse ante la opinión pública dado que todavía no tiene programa de gobierno, se le vienen las fiestas de fin de año encima, luego la siesta veraniega y, después, la atención que en los medios de comunicación requieren la asunción del nuevo Parlamento el 15 de febrero y la presidencial el 1 de marzo. Las elecciones municipales son el 10 de mayo.
Blancos y colorados votarán bajo el paraguas electoral del Partido de la Concertación para juntar la mayor cantidad de sufragios. El Partido Colorado postulará a Ney Castillo y, según informó El País el domingo 14, el empresario Edgardo Novick se maneja como posible postulante para ocupar la pata independiente de la concertación blanca y colorada.
El viernes 12 en El Observador TV, el diputado Gandini advirtió que si el Partido de la Concertación no vota bien “saldrá muy mal herido”. “No sería el primer proyecto que muere poco después de nacer”, sostuvo.
El lunes 15 en El Observador TV, el director de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), Carlos Daniel Camy, dijo que los votantes de Montevideo funcionan con otra lógica que los votantes del interior. “No recuerdo ningún intendente del interior que haya sido reelecto después de una mala gestión. Sin embargo, en Montevideo hace 25 años que gobierna el Frente Amplio y todos sabemos los problemas de gestión que tiene”, sostuvo.
Camy, quien es mano derecha del líder blanco Jorge Larrañaga, sostuvo que el Frente Amplio no tiene una gestión para mostrar y entonces presenta candidatos “de tenor nacional como Daniel Martínez y Topolansky”.
“De esa manera nacionalizan la elección”, afirmó. Según una encuesta de Equipos divulgada el 1 de diciembre, el Frente Amplio tiene 47% de intención de voto en la capital, el Partido Nacional 19%, el Partido Colorado 6% y el Partido de la Concertación 4%. Los indecisos son 19% y un 5% dijo que piensan votar en blanco o anulado.