Aunque durante la mayor parte de la campaña electoral el Frente Amplio (FA) evitó hacer olas con la posibilidad de impulsar una reforma constitucional en caso de acceder al gobierno, ahora que la ventaja parece indescontable dirigentes de la izquierda retomaron esa bandera y buscan instalar el tema en la opinión pública. Además de modificar las reglas electorales, el oficialismo proyecta una reformulación de la carta magna sobre descentralización, medio ambiente, salud y también en relación al Poder Judicial.
Una de las dirigentes que lidera esa cruzada es la senadora del MPP, Lucía Topolansky, líder del sector mayoritario en el oficialismo que en la próxima legislatura contará con seis senadores y 24 diputados. “Hay muchos ítems a revisar”, dijo ayer al referirse al tema durante una rueda de prensa realizada tras un almuerzo con empresarios organizado por el MPP para recaudar fondos.
“Creo que la reforma constitucional es una cosa muy profunda. Esta Constitución por ejemplo tiene un solo artículo que es el 47 que habla de cuestiones del medio ambiente, y todavía tiene problemas de redacción ese artículo como quedó después de la reforma porque no considera las aguas pluviales; solo las aguas de superficie. Entonces tendría que tener un capítulo entero de medio ambiente. Nos evitaríamos no tener un respaldo como nos pasa ahora para todas las cuestiones de suelo, de minería, de producción. Precisamos tener un capítulo entero en la Constitución sobre eso. La descentralización que por la vía del esfuerzo político es un hecho, tiene que desarrollarse más en el texto constitucional. También tendría que desarrollarse más el papel de los gobiernos de las alcaldías que son cosas nuevas. Hay además cosas que han quedado obsoletas, por ejemplo los capítulos que se refieren a la salud dicen que la salud pública es para los indigentes”, sostuvo Topolansky.
Además ratificó su propuesta de conformar un tribunal constitucional para delegar funciones de la Suprema Corte de Justicia, una propuesta rechazada de antemano por la oposición y que incluso divide al oficialismo.
“Hemos hablado y yo concretamente de que en Uruguay todo converge en un solo tribunal. Por ejemplo en Francia, que por lo menos en mi concepto no es un país fascista, hay un tribunal específicamente para las cuestiones constitucionales que es tan importante como la Corte Suprema. Y las leyes antes de ser aprobadas pasan por ese tribunal y con eso se evita un montón de problemas posteriores”, dijo.
La senadora también apoyó la existencia de una reforma electoral. En particular argumentó a favor de realizar las elecciones nacionales y las municipales en simultaneo, y de suprimir el balotaje en casos que haya una amplia ventaja para alguna de las partes.
El apoyo de Vázquez
Además de su visión personal, hay temas de los mencionados por Topolansky que también son una inquietud para el eventual presidente, Tabaré Vázquez. El candidato se mostró dispuesto a impulsar una reforma electoral y asumió el compromiso de fomentar modificaciones en la constitución para establecer puntos relacionados a la descentralización.
En su primer día de recorrida por el interior en la campaña previa al balotaje, Vázquez, que obtuvo el 47,8% de las adhesiones en primera rueda, propuso eliminar la segunda vuelta cuando el primer candidato supera por diez puntos al segundo.
“Si se tiene menos del 50% pero un candidato saca 10 puntos más que el que está segundo, ¿para qué se va a ir a un balotaje?”, dijo Vázquez.
En tanto, en su último acto antes de la interna realizado el 29 de mayo en Las Piedras, Vázquez se comprometió a impulsar la inclusión en la Carta Magna de un artículo que trate la descentralización. Ese día el candidato propuso “empezar a pensar en una modificación constitucional que cree un artículo para darle valor a los municipios”.
Más allá del consenso interno, los caminos que habilitan a una reforma constitucional son engorrosos y en la práctica son imposibles de llevar adelante sin acuerdos multipartidarios.