Todo parece indicar que a la crisis sanitaria a nivel global por la expansión del coronavirus le seguirá una económica. Las empresas ya empiezan a ser conscientes de lo que se avecina: según la encuesta Global Capital Confidence Barometer, realizada por Deloitte entre 2.900 ejecutivos, el 73% de los directivos cree que el Covid-19 tendrá un impacto severo sobre la economía global y más de la mitad es consciente de que puede que la recuperación no se empiece a vislumbrar hasta 2021.
Este panorama va a provocar un aumento de la demanda de directivos con experiencia y conocimientos en gestión de crisis. Hace 10 años, con la eclosión de las redes sociales, las empresas ya empezaron a buscar este perfil de ejecutivo para saber cómo gestionar posibles crisis reputacionales. Sin embargo, en los últimos años, conforme la situación económica ha ido mejorando, muchas empresas les han restado importancia. "Cuando el entorno económico y social es positivo, las empresas se olvidan un poco de la importancia de estos perfiles, pero en cuanto empiezan a aparecer nubarrones en el horizonte quieren tomar medidas y los buscan", explica Pedro César Martínez, director del Máster en Recursos Humanos de Icade Business School. Este experto augura que la demanda de estos profesionales va a ser generalizada, sin importar mucho el tamaño o sector al que se dedique la compañía, porque "habrá muy pocos negocios que no se vean afectados de una u otra forma por la crisis que se avecina".
Además, las empresas van a necesitar profesionales preparados para saber gestionar una situación muy compleja. "Tienen que ser capaces de manejar una crisis que, a diferencia de otras, ha traído consigo la interrupción de la cadena productiva de muchos negocios que ahora van a enfrentarse a serias dificultades", asegura Carlos Víctor Costa, director de Programas de Posgrado de Comunicación en ESIC Business School. Se van a enfrentar a posibles despidos, a la desmotivación de su plantilla, a pérdidas económicas y, en algunos casos, a crisis sanitarias. "Esta situación puede despertar la inseguridad de los clientes y muchos sectores van a tener que demostrar que sus productos mantienen los estándares de seguridad y sanidad más elevados", recuerda.
Asimismo, Costa insiste en que para gestionar las crisis correctamente no basta con que el presidente o el director general de la compañía sepan hacerlo. "Tiene que ser una cuestión transversal. Un comité de crisis comprende la participación de múltiples ejecutivos. El presidente, pero también el director de comunicación, el responsable del departamento jurídico y los jefes de recursos humanos, seguridad, producción y tecnología", añade.
Pero, ¿qué conocimientos tienen que tener los directivos para gestionar de la mejor manera posible las situaciones de crisis?, ¿dónde aprenden a hacerlo?, ¿este aprendizaje suele formar parte de los másteres genéricos o hay que buscar programas especializados? Aunque hay algún título de máster muy concreto, la realidad es que, al tratarse de una cuestión transversal, la mayoría de los MBA y los másteres de comunicación corporativa, márketing o derecho ya incorporan asignaturas sobre cómo gestionar una empresa en los momentos más difíciles. "Para temarios más específicos, las compañías nos piden cursos in company y diseñamos programas ad hoc para cada una sobre este tema", recalca el profesor de ESIC.
En situaciones como la que se avecina es importante, según los expertos, que los líderes tengan conocimientos, pero también que hayan desarrollado una serie de habilidades: el autocontrol, la visión estratégica, el espíritu de equipo y la capacidad de trabajar bajo presión o de responder rápido y meditadamente a los problemas. Cosas, en definitiva, que se entrenan en los programas de posgrado.
Ferrán Lalueza, profesor de Comunicación de Crisis y de Riesgo en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), recuerda que todos los directivos de una empresa tienen que ser capaces de "actuar desde una perspectiva estratégica", porque "toda la actuación de la organización debe estar alineada con los objetivos que se persiguen". Tienen que evitar por todos los medios tomar medidas o dictar órdenes sólo porque "parece que es lo que toca".
También considera que, por encima de todo, en momentos de crisis es esencial que los directivos tengan credibilidad y sepan ponerse en el lugar de la sociedad. "Si los líderes empresariales no actúan con sensibilidad y empatía hacia esos colectivos, es muy complicado que puedan seguir adelante y se ganen el apoyo de sus clientes, usuarios o consumidores", sentencia. Este experto conoce las dos caras de la moneda: imparte clases sobre gestión de riesgo en el máster de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la UOC, pero también en un posgrado especializado, centrado en la Comunicación de Crisis, que se estudia en la Barcelona School of Management.
Fuente: Expansión - RIPE