The Sótano > THE SOTANO/ EDUARDO ESPINA

El gigante dormido

¿Podrá el fútbol desplazar en popularidad al fútbol americano, al béisbol y al básquetbol en Estados Unidos?

Tiempo de lectura: -'

14 de agosto de 2017 a las 05:10

Han pasado 23 años desde que Estados Unidos organizó el mundial de fútbol en 1994. Cuando en 1988 la FIFA le concedió tal honor, muchos creyeron que sería un fracaso porque se iba a realizar en un país sin tradición futbolística, y donde el fútbol ocupaba el quinto lugar entre los deportes más populares, tras el fútbol americano, el béisbol, el básquetbol y el hockey.

El mundial, sin embargo, fue un éxito total. Hasta la fecha es el mundial con estadios de mayor tamaño, por lo que se batieron varios récords, entre otros el de promedio de asistencia; 59 mil personas por partido, 18 mil más que la marca anterior, de Inglaterra en 1966.

El mundial, que tuvo la final, entre Italia y Brasil, más aburrida de todos los tiempos resultó un suceso total, pero no sirvió para el segundo propósito principal, después de generar millonarias ganancias: propagar el interés por el fútbol en la población estadounidense. Contrario a lo imaginado, el fútbol languideció en lo estrictamente profesional, aunque se convirtió en el deporte más practicado por los niños estadounidenses.

Después de años intentando logran su objetivo de grandeza mundial, la MLS se encamina a convertirse en un plazo de cinco años en la liga de fútbol con mayor poderío económico de América, norte y sur incluidos. El promedio de asistencia en algunos estadios es hoy entre 40 mil y 50 mil espectadores; la compañía Adidas hizo un contrato para vestir a la liga por US$ 700 millones; y está en discusión un contrato por cuatros años por la trasmisión televisiva de los partidos por un valor de US$ 4 mil millones.

¿Podrá el fútbol desplazar en popularidad al fútbol americano, al béisbol y al básquetbol? Aunque parezca increíble, una respuesta afirmativa no resulta tan descabellada como lo era antes.

Comentarios