Las elecciones del pasado domingo en Brasil no sólo abrieron las puertas a un histórico tercer mandato de Luis Inácio Lula da Silva, que comenzará el 1° de enero de 2023, sino también a la consagración en las urnas del primer gobernador de procedencia indígena en el país.
Jerónimo Rodrigues, el candidato del Partido de los Trabajadores, se impuso en segunda vuelta y con más del 52% de los votos a Antonio Carlos Magalhães Neto (ACM), heredero de la dinastía conservadora bahiana.
Jerónimo Rodrigues asumirá en 2023 el cargo, consolidando la preferencia del pueblo bahiano por la gestión del Partido de los Trabajadores (PT) en el gobierno local, que en los últimos 16 años estuvo encabezado por Jaques Wagner y Rui Costa.
El candidato del PT fue víctima de una campaña marcada por noticias falsas orquestada por sus opositores que eran dueños de los medios de comunicación más grandes del estado, en el sureste de Brasil.
Su patrimonio declarado fue de 515 mil reales, también fue muy inferior al de ACM (União Brasil), que declaró patrimonio por 41 millones.
En la segunda vuelta, Jerónimo ganó el apoyo del PSOL, que había postulado a Kléber Rosa para el cargo. En una reunión con el candidato y Rui Costa, el actual gobernador, el partido también presentó propuestas para incorporarse al programa de Gobierno de Jerônimo.
El candidato del PT es oriundo de Aiquara, un pueblo rural ubicado a 400 kilómetros de Salvador. Nacido el 3 de abril de 1965, es de origen indígena, cristiano y católico.
Su actuación en el Gobierno del Estado comenzó en 2007, durante el gobierno de Jaques Wagner, cuando fue invitado a actuar como Asesor de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de Bahía.