El Gobierno de Argentina anunció este viernes una purga en la Policía Federal, que incluye la reestructuración de esa fuerza de seguridad, en el contexto de los reclamos de la ciudadanía por los altos índices delictivos y casos de corrupción policial.
El ministro se excusó de precisar cuáles eran esas irregularidades y el tenor de las procesos judiciales que afrontan los oficiales separados de la Policía Federal, aunque dijo que "en la mayoría de los casos" se trata de "cuestiones de orden administrativo".
El ministro rehusó dar mayores detalles sobre esa depuración, prácticamente sin antecedentes en la Policía Federal por el número de oficiales incluidos, aunque aclaró que fue una "decisión" del presidente argentino, Néstor Kirchner, tras "examinar" los legajos de cada uno los involucrados.
"Es un ahorro de estructura burocrática", argumentó, tras lo cual dijo que la reducción del número de superintendencias posibilitará que "unos 1.200 agentes" refuercen el plantel de las 53 comisarías de la capital argentina.
El secuestro y asesinato de un estudiante de ingeniería, de 23 años, a finales de marzo pasado llevó al padre de la víctima, el ingeniero textil Juan Carlos Blumberg, a organizar multitudinarias manifestaciones en la capital argentina en demanda de mayores medidas de seguridad.
(EFE)