El 18 de diciembre de 2009 la natación cerró una era. Ese día el brasileño César Cielo bajó el récord mundial de 50 m libre y 13 días después las mallas de poliuretano que utilizaban los nadadores para mejorar descaradamente su rendimiento quedaron prohibidas.
A los pocos meses, marcas como Arena, Jaked o Adidas salieron al mercado con trajes de baño similares a los que utilizan los triatlonistas. Desde fines de 2008 a fines de 2009 la catarata de récords bajados fue escandalosa.
Hasta que Julio Maglione asumió como presidente de la FINA y dijo basta. Desde el 1º de enero de 2010 prohibió las súpermallas.
Durante todo el año los nadadores fueron incapaces de superarse. Incluso algunos torneos ofrecieron dinero por mejorar los récords anteriores al auge de esos bañadores.
Sin embargo, en diciembre en el Mundial de Dubái de pileta corta (25 metros) apareció la figura de Lochte que mejoró los récords de 200 y 400 m combinado y se colgó cinco medallas de oro. Con esa gesta igualó la marca de la australiana Brooke Hanson (2004).
Múltiple medallista olímpico y mundial, Lochte se prepara desde Beijing 2008 para ser el mejor nadador del mundo.
Para eso hay que batir a un tal Phelps. Lo hizo el lunes en 200 m libre (1.44.44 a 1.44.79) y lo repitió el jueves en 200 m combinado (1.54.00 a 1.54.16). Es otro fenómeno.
Cifras
1.54.00
Marca: Lochte ganó ayer los 200 m combinados con esa marca. Superó el 1.54.14 que poseía desde el Mundial de Roma, el 30 de julio de 2009. Es el primer récord mundial de pileta larga en un año y medio.
43
Récords mundiales. Se bajaron en Roma 2009 cuando se usaban trajes de baño de poliuretano. Ahora va solo uno.
4
Récords de pileta corta. Fueron los que se mejoraron en todo 2010 en piscina de 25 metros. Dos los bajó Lochte, los otros dos fueron de postas (China mujeres y Rusia hombres).
4.03.84
400 m combinado. Es el récord mundial que tiene Phelps desde Beijing 2008, una prueba que no nada más y donde Lochte irá por otro oro el domingo.