"Los informes preliminares dan cuenta de una devastación generalizada, hasta ahora hemos perdido todo lo que el dinero puede comprar y reemplazar", escribió en su página de Facebook el primer ministro de la isla, Roosevelt Skerrit, quien además vivió los efectos de la tormenta en carne propia.
"El viento arrasó los techos de la vivienda de casi todas las personas con las que hablé o contacté de otra manera. El techo de mi propia residencia oficial fue uno de los primeros en volar", señaló el primer ministro.
Según Skerrit, el huracán provocó "cuantiosos daños" en la isla Dominica y los habitantes perdieron "todo lo que el dinero puede comprar y reemplazar". El daño es "devastador (...), de hecho alucinante", afirmó el mandatario.
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