La vida sigue. Para Pablo nada ha cambiado. A las 5.30 le suena el despertador. Calienta el agua, se toma unos mates y una hora después se mete en un stud. El caballo lo espera. Un beso, una caricia, dos o tres palmadas en el lomo y a la pista. A correr. A entrenar.
El inédito final del último ganador del Gran Premio Ramírez
First Thing no logró retornar a la victoria y a la gloria que alcanzó junto al jockey Pablo Rodríguez en el Ramírez y fue retirado de las pistas por sus propietarios