Usted no entiende nada? Yo tampoco. Tampoco lo pueden entender 200 millones de brasileños, ni miles de millones de personas que lo vieron en vivo, que se enterarán en estos días o en las décadas que vienen, cuando sus abuelos les cuenten sobre la tarde del 8 de julio de 2014.
El infierno es brasileño
Alemania cuestionó el statu quo del fútbol, y le provocó la mayor humillación de la historia a Brasil