Realizar un viral puede ser algo muy fácil y espontáneo o un proyecto complicado y sin garantías de éxito. ¿Quiénes hacen de algo mundano un éxito mundial? Los adolescentes y sus pavadas grabadas en Vine. ¿Quiénes usualmente fallan? Las empresas.
Charlie Charlie Challenge entra en la primera categoría. Según explicó The Washington Post, Charlie Charlie es un juego que comenzó a viralizarse en las redes y que consiste en colocar sobre una hoja de papel dos lápices cruzados y, en cada cuadrante formado por la cruz, se colocan las palabras “sí” y “no”. Con el “oráculo” armado se intenta contactar a Charlie, un espíritu cuyo origen verdadero se ignora.
“Las teorías van desde que se trata de un niño suicida, una víctima de un accidente de tránsito, o una deidad pagana mexicana que ahora está aliada con el diablo cristiano”, afirma la nota del Washington Post. La última hipótesis es la que circula con más fuerza y asume sin discutir que una deidad antigua mexicana se llame Charlie en lugar de Carlos.
Con una génesis vaga y algunas referencias a juegos originarios de Latinoamérica como el llamado Juego de los lápices (o lapicera), el Charlie Charlie Challenge solo le faltaba ser compartido en redes por miles de adolescentes aburridos para transformarse en el fenómeno viral que es hoy.
Desde que explotó el furor, han salido desde padres preocupados y asustados por las posibilidades de invocar a un espíritu maligno a organizaciones religiosas y exorcistas alertando de la posibilidad de que Charlie quede prendado a los jóvenes o incluso posea a alguno. Lo que todos parecen olvidar es que se trata de un juego, como la Ouija o el Juego de la copa y no de una película de terror.
Y ahí es donde entran las empresas.
The Gallows (o La Horca en español) es una película de terror que se estrena el 10 de julio y es distribuida por Warner Bros. De los mismos productores de Actividad paranormal y La noche del demonio, The Gallows sigue el formato de falso documental para contar la historia de un grupo de jóvenes que decide volver a interpretar una obra de teatro en un escenario escolar, 20 años después que uno de sus actores, Charlie, muriera trágicamente durante una función.
Su primer teaser fue subido a YouTube por las cuentas oficiales de Warner Bros. de Estados Unidos, Reino Unido y Latinoamérica el 16 y 17 de abril. Su tráiler oficial fue compartido el 21 de mayo. Hasta ese momento la única similitud con el Charlie Charlie Challenge que explotaría días después es el nombre del espíritu. Sin embargo, las reglas para convocarlo son exactamente opuestas. En uno hay que preguntarle: “¿Charlie Charlie estás ahí?”, mientras que en el filme los protagonistas piden explícitamente que no digan su nombre.
Sin embargo, Warner Bros. fue un paso más y compartió en las redes de la película un video donde unas voces juegan al Charlie Charlie Challenge, seguido de una chica siendo arrastrada por una fuerza invisible. Esa segunda imagen, sin embargo, también aparece en el tráiler, solo que la protagonista es arrastrada gracias a una horca.
Si bien varios medios afirman que el Charlie Charlie Challenge nació como una campaña viral para promocionar este filme, la cronología y la incongruencia entre las historias hace a esta teoría cuestionable. Y este podría ser otro intento de una empresa de tomar la oportunidad y subirse al carro de las tendencias juveniles (ver recuadro). De hecho, el medio inglés The Independent consultó a Warner Bros. y la multinacional no respondió a tiempo para la publicación.
CNN, por su parte, también se tomó al Challenge como una broma, y vaticinó su posible final en las pantallas grandes. “Alguien está probablemente escribiendo un guion sobre esto”, dijo la periodista Lisa Respers France.
La respuesta aún no está dada. Ni Warner Bros. ni los reponsables del filme han aclarado este rumor. Habrá que consultarle al mismo Charlie si se trata de una simple moda adolescente o un intento exitoso de marketing viral.