Hace 36 años, desde Cabo Cañaveral lanzaron una botella al océano cósmico. La llamaron Voyager 1 y se despidieron de ella para siempre, con la esperanza de que el mensaje que lleva consigo llegue alguna vez a una civilización extraterrestre que sea capaz de comprenderlo. Es una suerte de carta de presentación de la humanidad, un saludo interplanetario. Un mensaje que dice lo que los seres humanos son y quieren.
El mensaje que Voyager 1 lleva a los extraterrestres
La sonda espacial que traspasó los confines del Sistema Solar carga un "disco dorado" con imágenes y sonidos que resumen la humanidad y que será nuestra carta de presentación ante la civilización que lo encuentre