Para ser una startup que rechaza una oferta de compra de US$ 3.000 millones por parte del gigante Facebook, además de estar seguro de uno mismo, es necesario tener respaldo. Un respaldo monetario, sobre todo.
El niño rico que le dijo "no" a Facebook
Evan Spiegel, cofundador y CEO de la aplicación Snapchat, tiene un justificado motivo para haber rechazado la oferta de US$ 3.000 millones