Durante la campaña José Mujica se refirió en varias oportunidades a su estilo de vida. Reivindicó la sencillez de sus costumbres y dijo que nada lo hará cambiar. Sin embargo la investidura presidencial lo obligará a seguir un determinado protocolo en donde algunos aspectos de su vida actual deberán cambiar.
Aunque el habito no hace al monje, Mujica supo acondicionar su imagen a la de un candidato durante la campaña. Cambió los jeans por el traje, la moto por una camioneta que lo trasladaba a todas partes y trataba de cuidar sus palabras. Tras la victoria del domingo se plantean nuevas modificaciones para el futuro presidente en donde su seguridad y la forma en que realizará su comunicación son dos de los puntos fundamentales.
Para la politóloga Rosario Queirolo en el discurso pronunciado en la noche del domingo y las entrevistas posteriores con algunos medios de comunicación ya se pudieron ver algunas señales de ese cambio. “El discurso y las repuestas en las entrevistas estaban en la misma línea. Se notó que era algo cuidado porque Mujica no se salió del speech”, dijo a Observa la analista.
Queirolo destacó que una de las alternativas que utiliza en varios países para resguardar al presidente de la exposición pública es la figura de un vocero que se encarga canalizar la comunicación oficial. “Esa sería una buena opción, aunque en Uruguay no hay mucha experiencia. En el caso de Mujica, que no cuida tanto su comunicación, un vocero le facilitaría mucho las cosas”, indicó.
En cuanto a la seguridad, Queirolo indicó que de mantener su postura de vivir en su chacra serán varias las modificaciones que se deberán realizar para que pueda permanecer allí. “Mujica de todas formas es una persona muy pragmática e inteligente como para darse cuenta que hay cosas que no pueden seguir como hasta ahora por más que trate de mantener su estilo de vida”, explicó.
En cuanto a la relación con su electorado, Queirolo entendió que los votantes de Mujica no interpretarán esos cambios como un alejamiento, sino como parte de las reglas del juego. “Desde la opinión Pública se entiende que se aleja por su cargo y no por un cambio en él. La gente sabe que hay cierto protocolos que de ahora en más deberá seguir”, concluyó.
(Observa)