Las mujeres que sufren violencia de género se enfrentan a dar un paso que a veces parece un abismo: denunciar. Hacerlo en Montevideo puede ser sencillo, pero en un pueblo del interior el abismo se multiplica, si eso fuera posible. Y una vez que la Justicia está al tanto del hecho, el camino sigue presentando piedras.
El periplo judicial de quienes sufren violencia de género
Deben ir a tres juzgados para lograr prevención, represión y reparación