Reservar “una mesa para dos” en un restaurant que sólo ofrece barra y ni uno sólo de esos muebles, suena extraño y hasta jocoso, pero no deja de ser necesario en Estrecho -Cuisine Moderne- un local que llena sus instalaciones día tras día.
El placer de almorzar acodado en la barra
Desde hace más de diez años, Estrecho - Cuisine Moderne - alegra los mediodías de la Ciudad Vieja, con gastronomía francesa de autor