17 de marzo de 2015 17:51 hs

Envejecimiento de la población, mejor comprensión de la relación entre nutrición y salud por parte de los consumidores, incremento en la obesidad y mayores costos en los servicios de salud. Esos son algunos de los motivos que explican la tendencia mundial al consumo de alimentos funcionales, según explicó a Café & Negocios la experta Ana Mercedes Pérez, coordinadora de proceso de investigación del Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Costa Rica, y que ha realizado charlas al respecto en Uruguay.

Aunque no existe una definición universalmente aprobada de alimentos funcionales, Pérez explicó que esto agrupa a todos aquellos que mejoran el estado de salud más allá de las funciones básicas nutricionales esperadas por los alimentos convencionales.“Estos alimentos presentan efectos fisiológicos demostrados, con beneficios para la salud como la reducción del riesgo de enfermedades crónicas”, concluyó la especialista.

Uruguay no es ajeno a esta tendencia mundial. La experta en marketing nutricional, Luciana Lasus, recordó que en Uruguay este fenómeno comenzó con los lácteos hace más de 10 años.

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Esto incluye, por ejemplo, leche con omega o calcio o yogures que regulan el colesterol o tienen fibra para mejorar el tránsito intestinal. Sin embargo, en las góndolas también pueden encontrarse otros productos que entran dentro de la denominación de funcional, como pueden ser huevos enriquecidos con omega 3, galletitas con omega 9, yerbas compuestas y las que apuntan a calmar los nervios, mejorar el colesterol o prevenir problemas de próstata; aceite altoleico que tiene más de 80% de omega 9, entre otros.

Para Lasus, esto responde a que los uruguayos viajan más y hay más información gracias a internet. Además, se nota mayor interés en “utilizar la comida como algo cotidiano que le hace bien a la salud”.

En la misma línea, para la licenciada en psicología especializada en investigación de mercado y tendencias, Verónica Massonnier, el consumo de alimentos funcionales “está en proceso de crecimiento, tanto en Uruguay como en otros países”. Para la especialista, esto está asociado a una “tendencia en el cuidado de la calidad de vida”.

“Este gran concepto incluye una serie de miradas, con la alimentación en un lugar protagónico. Cada vez más se afirma la convicción de que ‘somos lo que comemos’”, concluyó.

Un gran llamador de marca

Para las empresas, los alimentos funcionales son vistos como un mercado prometedor.

El secretario de la Cámara Industrial de Alimentos (Ciali)y además gerente comercial de El Trigal, Juan Pedro Flores, explicó que las empresas “deben apuntar” a ese nicho de mercado.

“Lo que sea distintivo para mejorar la salud es un gran llamador de marca desde el punto de vista institucional y de las ventas”, contó Flores.

Aunque señaló que existen otros mercados en el mundo que están “más avanzados” que Uruguay en materia de alimentos funcionales y que no hay cifras del mercado local, estimó que la oferta de este tipo de productos dentro de las empresas nacionales ha crecido entre “30% y 40%”, teniendo en cuenta que el consumo de estos productos “ya no discrimina clase social”.

“Este mercado va creciendo sensiblemente. Hoy, en la proporción de la torta de venta de una empresa, estos productos que eran menos del 1% han pasado al 6%, y creo que en poco tiempo van a llegar a los dos dígitos”, concluyó.

Yerbas para la salud

Para la consultora Id Retail, una de las categorías de consumo donde más se nota la tendencia a consumir alimentos funcionales es la de la yerba mate. Si se observan las ventas en una serie de 10 años, las yerbas compuestas duplican la participación que tenían en el 2005 en el total del mercado de yerbas.

Particularmente las yerbas que ofrecen promesas funcionales específicas crecieron en participación aun más. Dentro de ellas se destacan las que apuntan a enfermos hepáticos y las yerbas para nerviosos.

Cabral es una de las empresas que ofrece dentro de sus líneas de productos yerba compuesta, para nerviosos, para diabéticos, para prevenir problemas de próstata y para moldear la silueta. El gerente comercial de la empresa, Facundo Cabral, señaló que hay un “cambio en el consumidor” que desde hace un tiempo se volcó a comprar yerbas compuestas.

“El mercado se ha ido diversificando y se buscan nuevas alternativas. Hay lugar para crecer porque la gente cada vez más se preocupa por cuidarse y mejorar la salud”, contó Cabral.

Para el gerente general de La Selva , Mariano Martínez, los consumidores prefieren yerbas compuestas porque buscan “algún beneficio funcional”.

Aunque, según contó, el mercado está repartido en 65% de yerba común y 35% de compuesta, la tendencia es que de a poco “la gente va migrando a consumir las compuestas”, concluyó. Agregó que la que más se vende es la línea de yerba para nerviosos. Entre su línea de productos, La Selva también tiene yerba para hepáticos, personas con colesterol, nerviosos, entre otras.

Pioneros en lo funcional

La primera incursión de Conaprole en los alimentos funcionales fue con las leches fortificadas con calcio, hierro y vitaminas en 1993. Luego vinieron los yogures, en lo que fueron “pioneros”, según contó la coordinadora general de Marketing, Rocío Vilaró.

“Se lanzó un yogur con el agregado de un probiótico beneficioso para la salud. El probiótico elegido fue el LGG (Lactobacillus Gorbach Goldin), de uso exclusivo de Conaprole en nuestro país, y así fue como en 2002 nació la línea de Yogures Vital”, recordó Vilaró.

En el entendido de que existe “una clara tendencia” en el mundo de consumo de productos funcionales, ya que “a través de ellos, se vehiculizan beneficios para la salud, más allá de su valor nutritivo” es que Conaprole cuenta con varios productos como leche con omega 3, leche entera con hierro y vitaminas, semidescremada y descremada extra calcio, yogur Lowcol –que apunta a reducir el colesterol–, entre varios más. Hace más de 20 años que Conaprole cuenta con productos funcionales, y el consumidor los aprobó desde “su comienzo”. Según relató Vilaró, se visualiza el mercado de los productos funcionales como “en crecimiento” y por eso es que la empresa está en la etapa final de otros dos lanzamientos.

Danone es otra de las empresas que tienen varios de estos productos en el mercado. Algunos ejemplos son Vidacol, que ayuda a reducir el colesterol, y Actimel, que es una leche fermentada que ayuda a reforzar las defensas naturales, entre varios más.

La asesora en nutrición de Danone, Zenia Toribio, explicó que cada vez es mayor el interés de las personas por consumir alimentos que las ayuden a vivir mejor, como parte de un estilo de vida saludable. Como por “diversas razones” el consumo “no sigue el perfil más saludable y en consecuencia su salud se ve afectada”, es que se apuesta a estos alimentos.

Huevos y aceites para la salud

El aceite Óptimo altoleico de Cousa es otro de los productos que ha ganado terreno. Ese producto mejora el perfil graso de los alimentos sin modificar sus propiedades, favoreciendo una alimentación más saludable. El director de la empresa, Jorge Gard, explicó que este aceite de girasol es rico en ácido oleico y contiene omega 9. Para producirlo, la variedad de girasol que se utiliza requiere de cierta trazabilidad y un cuidado especial. “La gente lo consume porque implica un beneficio para la salud; aunque no es el que más se compra, ha tenido un aumento significativo”, señaló.

Prodhin también cuenta con este tipo de productos: tiene una línea de huevos multienriquecidos con selenio y omega 3 y otra solamente con omega 3.

La gerenta de Producción, Lilián Perdomo, señaló que estos agregados pueden prevenir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Destinado a un público de enfermos crónicos, mayores de edad y deportistas, este producto aún resulta de nicho y no se vende de forma masiva. “En general nos encontramos con un consumidor que tiene cierto nivel de formación y de información, son personas a las que les preocupa su salud”, señaló Perdomo.

El dato: El omega 3 es un ácido graso considerado esencial porque el cuerpo no lo produce. Contribuye, entre otras cosas, a mejorar la salud cardiovascular

Comunicación responsable

En Unilever visualizan un incremento en la demanda y en el interés de los consumidores por esa categoría de alimentos, dijo la gerenta de Marketing de Alimentos, María José Morín.

Advirtió que es necesario concientizar que es la combinación de nutrientes lo que hace una dieta saludable, por lo que una alimentación variada y equilibrada debe ser complementada con ejercicios y buenos hábitos. Además señaló que resulta fundamental consultar a un profesional para saber si la persona tiene restricciones a la hora de ingerir determinados compuestos. “La carencia (de ciertas vitaminas o minerales) no es buena, pero el exceso tampoco”. Morín subrayó que las empresas deben ejercer una comunicación responsable, tanto en el etiquetado como en los puntos de venta y a nivel de comunicación.

Destacó dentro del portafolio de Unilever a los jugos Ades como un producto muy importante de esa categoría. “No es un jugo, sino un alimento de soja, adicionado con un complejo vitamínico mineral”, explicó. Agregó que también se ofrece Ades Natural (con calcio, para quienes tienen intolerancia a la lactosa) y Ades Free (que no tiene azúcar adicionada).

Cerealitas reformuladas según recomendaciones de OMS

Las galletas Cerealitas (de la empresa de alimentos Mondelez) están presentes en Uruguay desde hace 15 años. Pero en 2012, buscando mejorar el perfil nutricional, el producto se reformuló y se comenzó a elaborar con aceite de girasol altoleico en vez de grasa vacuna. Gracias a la utilización de este tipo de aceite es que el producto es libre de grasas trans, según explicó la gerenta de Asuntos Científicos y Nutrición para Latinoamérica de Mondelez, Cecilia L. Garavano. Esto tuvo que ver con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que señalan que hay que intentar eliminar los ácidos grasas trans por ser “factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares”. Desde esta modificación, la venta del producto ha tenido un “crecimiento sostenido año a año”. Al ser consultada sobre los beneficios para la salud que produce el omega 9, Garavano explicó que “se ha comprobado que los ácidos grasos omega 9 pueden contribuir a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares ya que ayudan a aumentar el nivel de colesterol HDL (“bueno”) y disminuir el colesterol LDL (“malo”)”.

Japón y Canadá a la vanguardia

La definición ‘alimentos funcionales’ fue introducida en Japón a mediados de los años de 1980. Allí desde 1993 existe la aprobación del gobierno en el caso de ciertos alimentos que son clasificados para usos específicos en la salud: Food for Specified Health Uses (FoSHU). Canadá es otro de los países que tiene reglamentado el consumo de estos alimentos.

En Uruguay, los alimentos funcionales no están nombrados en el reglamento bromatológico como una categoría de alimentos específica. Esto no quiere decir que no estén registrados y aprobados por Ministerio de Salud Pública.

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