18 de julio de 2014 19:50 hs

Los murales de Los Ángeles, recurso de protesta social especialmente ligado a los artistas hispanos, serán restaurados con el objetivo de convertir de nuevo a la ciudad en la capital mundial de esta expresión artística, tal y como se la conocía a finales del siglo pasado.

“Es muy importante que la ciudad se involucre más en la idea de restaurar o limpiar murales”, dijo a la agencia EFE el artista hispano John “Zender” Estrada.

“Porque en Los Ángeles, desde los años 1990, el muralismo chicano, artístico en Los Ángeles, empezó a verse como una clase de batalla entre los grafiteros y el muralista”, explicó el artista acerca del motivo que llevó a que muchos murales de la urbe angelina estén parcialmente cubiertos con pintura en aerosol.

El Departamento de Asuntos Culturales (DCA) de la Alcaldía de Los Ángeles trabaja actualmente para recuperar 19 obras consideradas prioritarias debido a su importancia histórica.

Entre esos murales, se encuentra el titulado Rainforest, creado por Estrada en 1997 en una pared de la escuela primaria Cheremoya.

“Los maestros de la Cheremoya me buscaron para pintar un mural de un bosque para educar sobre el medioambiente”, explicó Estrada, situado frente a un mural que pintó en las paredes de su taller y que está inspirado en la cultura asiática y méxico-estadounidense de su hijo.

El artista recordó que “los murales en Los Ángeles surgieron en la década de 1960 como un recurso de protesta social por pintores del movimiento chicano”.

Y explicó que, por lo general, hasta ahora los creadores de murales restauran sus obras con fondos propios o gestionan subvenciones en fundaciones artísticas.

“Los murales son de una importancia profunda en la ciudad de Los Ángeles”, dijo a EFE Mitch O’Farrell, concejal del distrito 13 de la ciudad e impulsor de la propuesta de aprobación de fondos para restauración de estas obras.

El también presidente del comité del Concejo Municipal de Artes, Parques, Salud, Vejez y el río Los Ángeles consideró que la urbe californiana es una de las: “Capitales de los murales en el mundo y nuestros murales son una pieza crítica en nuestra infraestructura artística”.

“Si tenemos un presupuesto para reparar nuestras calles, mantener nuestras farolas de las vías públicas encendidas, nuestros árboles recortados, así también debemos de tener un presupuesto para restaurar nuestros murales”, dijo.

Por este motivo, a finales de junio pasado, se aprobó un fondo de US$ 750 mil para iniciar la planificación de trabajos en murales dañados por las inclemencias del tiempo, manchados con grafiti o cubiertos con pintura.

Entre los murales prioritarios está La ofrenda, creado por la artista Yreina Cervantes bajo un puente de la calle Toluca, y que está cubierto con grafiti.

El listado incluye, además, una obra de grandes dimensiones de Judy Baca que se encuentra en las paredes del canal de drenaje Tujunga, titulada The Great Wall of los Angeles, y Chagal Returns to Venice Beach, de Christina Schlesinger.

“En muchas comunidades, los murales son el punto focal de esos vecindarios”, dijo a EFE Aneta Zebala, propietaria de la empresa de conservación de murales y pinturas Painting Conservation.

“Los murales hacen que la gente se junte y ayudan a que la gente se enlace”, describió esta artista que ganó el contrato para recuperar el mural América tropical, de David Alfaro Siqueiros, creado hace más de 80 años en la Plaza Olvera de Los Ángeles.

Zebala estima que hay más de 1.000 murales en la ciudad, aunque a finales del siglo pasado esa cifra era de 3.000 obras, que han ido desapareciendo ante la inacción de las autoridades locales.

Ahora eso quedó atrás y la decisión de recuperarlas llega después de que en setiembre de 2013 la ciudad pusiera fin a más de una década de prohibición de pintar en las paredes, debido a los litigios en los que se veía envuelta con empresas publicitarias que reclamaban su derecho a usar las paredes con fines comerciales.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos