Desde principios de los años 80, mucho antes que las parodias se multiplicaran como hongos en YouTube, Weird Al Yankovic se consagró como el rey en el género. Aunque también son famosas sus canciones originales, los hits del momento eran sus blancos favoritos. Así, transformó los éxitos de Michael Jackson, Bad y Beat It en Fat y Eat It, Gangsta's Paradise de Coolio en Amish Paradise y más recientemente, Born this Way de Lady Gaga en Perform this Way. MTV era su campo de batalla y se hizo reconocido a la par de sus homenajeados.
Ahora, con su decimocuarto álbum, Weird Al sigue su tradición de atacar los hits del momento y darles una vuelta de tuerca humorística. Ahora con el desafío extra de sorprender y superar a todas las parodias que inmediatamente surgen en YouTube.
Mandatory Fun –que se traduce algo así como ‘diversión obligatoria’– es el último disco de Yankovic tras haber finalizado su contrato discográfico y, por eso, el artista quiere retirarse con estilo: lanzará ocho videos durante la semana.
“Quería que esta primera semana fuese grande; quería que cada single fuera un evento. Que se hicieran virales durante todo un día y que la gente hablara de ellos. Y luego, al día siguiente tuvieran otro video para volver a hablar”, dijo en entrevista con la cadena radial NPR.
El artista, sin embargo, opina que el formato digital puede ser el que mejor se amolde para distribuir su trabajo. “Lanzar un single a la vez, posiblemente dos o tres tracks en un EP. No creo que editando un disco con 12 canciones sea la mejor manera hoy en día para lanzar mi música. Porque, si espero tanto, las chances son que el material quede viejo”, afirmó en entrevista.
El primer corte, lanzado el lunes, fue Tacky (ver arriba), inspirado en uno de los temas del año: Happy de Pharrell. Allí el cómico hace referencia a un puñado de cosas que son “terrajas”: usar sandalias con medias, crocs rosadas y con brillantes, preguntarle a una mujer si está embarazada o gorda, imprimir un currículum usando la fuente Comic Sans o sacarse selfies en funerales.
El video sigue a su original realizado en una toma y enlistó a cómicos como Jack Black, Eric Stonestreet (Modern Family) y Kristen Schaal (Flight of the Conchords, 30 Rock).
Su más reciente fue Word Crimes, atacó a Blurred Lines de Robin Thicke, uno de los temas más populares y a la vez más controversiales del año pasado.
Para este tema se apartó de los problemas intrínsecos de la canción (el más grave de ellos fue la misoginia) y cambió totalmente la temática. Ahora la canción habla sobre los crímenes ortográficos que abundan en la web.
Para su video, adoptó la estética de los “lyric videos”, que se dedican a mostrar la letra de la canción con una animación divertida y con temática escolar.
En los próximos días saldrán otras parodias, como Fancy de Iggy Azalea y Royals de Lorde.