Parece que las revoluciones o levantamientos debieran tener siempre una banda musical por detrás. Algo que dé legitimidad, sentido o por lo menos que oriente al resto del mundo que mira de lejos y con cara de circunstancia. Pero, ¿la dinámica entre causa y consecuencia es siempre la misma?
Por ahí aparece también Lethal Bizzle, señalado por distintos medios como el creador del himno de fondo de las protestas estudiantiles que tuvieron lugar allí a principios de año: Pow. Reaccionaron rápido al enterarse de esta conexión varios políticos cercanos al primer ministro David Cameron, quien critica a este tipo de música desde hace varios años con frases bastante retrógradas.
Pero tras esa canción no se encuentra mucho más que las mismas aspiraciones de consumismo que parece conducir a buena parte de los saqueadores o looters, como se los está denominando estos días desde la prensa inglesa. Una variante del no future de la década de 1970 un poco más nihilista, de alguna forma. Algo similar se ve en Giggs, salido del complicado barrio de Peckham. Ambos están en medio del sistema y, por supuesto, ambos han manifestado estar en contra de las revueltas londinenses también.
No se trata de rarezas musicales que acaban de ser descubiertas. Ayer, en las páginas de El País de Madrid, el periodista Diego Manrique recordó que estos géneros emergentes ya son una realidad, en parte porque la gran maquinaria pop inglesa –quizá el país que más ingresa por exportación de producción musical de todo el mundo– ya los ha absorbido.
Además, muchos músicos han tomado elementos del dubstep para ubicarlos en su propia música: el propio Fernando Santullo reconoció haber intentado asimilar el dubstep a su música al momento de grabar su primer trabajo como solista. De esta variante un poco más rústica del grime también proviene una de las apariciones del 2011 que más hay que tener en cuenta, y que va desmarcado del rap y las proclamas vandálicas: James Blake.
Alguien se preguntará dónde quedó el rock; si hay algo de él que pueda tener que ver con este estallido. Y lo cierto es que la escalada frenética de violencia no parece tener correlato directo, más que el que uno quiera ponerle. Por ejemplo, el inquietante sonido de fondo de Godspeed You! Black Emperor y la frenética Atari Teenage Rit suenan al momento de cerrar esta nota, mientras Twitter avisa que han detenido a tres adolescentes por prender fuego el enorme depósito de discos de la Sony en un barrio de la capital inglesa.