Salgado consideró que no solo importan los precios absolutos, sino el sistema de producción.
En ese sentido señaló que las relaciones de precios vellón/novillo en los años 2003/2004 y 2012 generaron un crecimiento del stock ovino y el crecimiento de estos precios. “Las relaciones de precios favorecen la expansión de los ovinos en desmedro de los vacunos. Con la relación de precios cordero/novillo pasa lo mismo”, explicó.
En cuanto a los costos de la ganadería, indicó que en seis años aumentaron 84% en dólares.
Si el ovino tuvo un deterioro que no lo tuvo el vacuno, el posicionamiento que hoy tiene el ovino aunque mejor que años anteriores debe tener aspectos de cautela dentro del propio sistema, dijo.
Sobre el mercado comentó que hay una cautela muy grande. “Hay dos años seguidos de deterioro del negocio y las decisiones que se tomen ahora serán cruciales para seguir creciendo”, explicó.
En lo que va del año el precio del cordero ha venido mejorando.Australia y Nueva Zelanda concentran el 80% de las exportaciones mundiales de carne ovina y “han venido en caída libre”. Señaló que esto se debe al reemplazo de la actividad por la lechería y la agricultura. Australia está en proceso de recomposición de su stock ovino, con una gran producción de corderos y gran caída del número de adultos. Recordó que en 2011 se registró un mínimo de exportaciones para ambos países y en ese mismo año hubo récord de precios para el cordero.
Las proyecciones para 2014 en Nueva Zelanda son de caída del stock. La situación de sequía empeoró el mal estado de las ovejas, y por lo tanto se espera menos cantidad de ovejas encarneradas por fuerte liquidación en el primer trimestre. “Esto es positivo”, opinó.
Señaló además que el mercado se ajustó mucho por el adelanto de la oferta de Nueva Zelanda y de ahora en más no tendrá excedente de corderos y no se esperan grandes pariciones. “Todos los números de 2014 en excedente de oferta para exportación son inferiores a los de 2013”, subrayó.
El analista del SUL recordó también que la Unión Europea tuvo una caída de precios desde 2011. Europa es la principal región importadora de carne ovina del mundo y sus consumidores hoy están pagando más por los corderos de Irlanda y Gran Bretaña que en 2011.
“Siempre el cordero uruguayo valió menos que en Australia y Nueva Zelanda, pero el precio estuvo próximo, igual e incluso superior desde 2011”, y subrayó que hay que considerar que Uruguay no accede a Europa con carne ovina con hueso y que no tiene el mercado de Estados Unidos; sin embargo Australia y Nueva Zelanda sí gozan de esos previlegios.
Comentó que el ajuste de precios a la baja en el mercado de la carne ovina provocó una fuerte reactivación del comercio. En tal sentido, indicó que Australia y Nueva Zelanda están vendiendo más que el año pasado y la Unión Europea no reactivó sus precios pero sí su demanda.
También comentó que en 2012 cayeron las importaciones de carne ovina de Estados Unidos y que en 2013 ese país aumentó sus compras 33%, lo que refleja que se está reactivando su demanda, sobre todo de carne ovina australiana y neozelandesa.
En cuanto al mercado chino, dijo que en este momento, en volumen, es el principal comprador de carne ovina de Nueva Zelanda, duplicando las compras realizadas durante el año pasado. En Uruguay las ventas de carne ovina a China se triplicaron y no solo está comprando cortes de menor valor. Agregó que China también está siendo un fuerte comprador en Australia.
Sobre la realidad local del sector, Salgado analizó que en Uruguay crece el stock ovino entre los productores que ya tenían ovinos. “El desafío y la oportunidad de desarrollo de la producción está en que los productores de otros rubros incorporen al ovino”, consideró el experto.
Se espera que este año la faena de ovejas, que se concentra más en el primer semestre, sea de 320 mil cabezas (el año pasado fue baja: 175 mil cabezas), pero Salgado aseguró que “la situación no será crítica ni mucho menos”. Agregó que el productor está expectante, está asimilando el golpe de la caída de precios. “Los mercados son cada vez más variables, la soja bajará su área en Uruguay –por el Plan de uso y manejo de los Suelos–, hay muchas variables cambiantes y las expectativas son grandes”, dijo.
Salgado también comentó que la inversión en el sector se desaceleró. “No se espera una reducción del stock en 2013, por el contrario, crecerá levemente. Será clave el año ganadero 2013/2014, por lo que pase en el próximo semestre con las señales para tomar decisiones de encarnerada y de liquidación de ovejas falladas”.
Planteó dos escenarios de señalada. Uno con el máximo de los últimos años –77%–, considerando un clima bueno en primavera, sin temporales; y otra con el promedio de los últimos cinco años, que fue 73%.
Con 73% de señalada y 1,5 millones de cabezas faenadas, el stock ovino uruguayo se ubicará en el entorno de 8 millones de cabezas; con 77% de señalada y 1,5 millones de cabezas faenadas, el stock sería de 8,3 millones de cabezas. Si se faena más, el stock puede ser menor, aclaró.
Salgado dijo que los pecios relativos y los problemas de comercialización, de la carne y de la lana, pueden generar problemas en las decisiones y empujar a la reducción del stock en 2014; y que, por el contrario, cualquier señal positiva tendrá efecto en consecuencia.
Comentó que el precio de la carne ovina llegó a un piso en Australia y Nueva Zelanda. Los contratos a futuro en Nueva Zelanda están por encima de US$ 5 (por kilo en cuarta balanza). En Estados Unidos y Europa hay mayor demanda y esto genera expectativas de aumento de precios.
“Las expectativas son favorables por oferta, demanda y comercio. Se están recuperando los mercados”, remarcó, y agregó que el stock crece mucho más firme gracias a los buenos precios de la lana y no tanto por los buenos precios de la carne.
El desafío de llegar a 12 millones
El consultor Eduardo Blasina planteó si es posible llegar a 12 millones de ovinos y en su análisis concluyó que sí es posible y consideró que por lo menos una meta de 10 millones sería alcanzable.
El principal de la consultora Blasina y Asociados llamó a pensar en el impacto que tendrá sobre la producción de carne vacuna y ovina el plan de uso y manejo de los suelos.
También remarcó el valor agregado que significa afinar las lanas. Explicó que cada micra que se baja es más valor que se agrega, por lo tanto “la capacidad de agregar valor es casi infinita”, dijo.
El año pasado la población ovina en Uruguay subió en más de 800 mil animales y remarcó que si se mantiene este ritmo, en cinco años se llegará a 12 millones. “Si los europeos se ponen trajes y los chinos buzos de lana, la lana existente en el mundo no alcanzará”, explicó. Blasina consideró que el precio de la lana se mantendrá superior al de 2009.
Producir más con menos ovejas
La jornada de Agro en Foco se cerró con una mesa integrada por el vicepresidente del Frigorífico San Jacinto (Nirea SA), Gastón Scayola; el presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Joaquín Martinicorena; el gerente general de Central Lanera Uruguaya (CLU), Diego Saavedra; y el director del Programa de Carne y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Fabio Montossi. Como es tradicional, la conducción estuvo a cargo de Eduardo Blasina y Rosanna Dellazoppa.
Montossi señaló que en 20 años Australia tuvo una reducción de 70% de su stock ovino, pero hoy produce más carne con menos ovejas. Indicó que algo similar ocurrió en Nueva Zelanda. Desde 1980 el país perdió 60% de su stock y ahí también hoy se produce más con menos ovejas, se aumentó el peso de la canal de forma drástica –en cuatro o cinco kilos– y tamién la eficiencia reproductiva. “Cada oveja produce más corderos, más pesados y en menos tiempo, ya que se redujo la edad de faena”, subrayó. El razonamiento de Montossi apuntó a que es más importante mejorar la eficiencia reproductiva que aumentar el stock.
Saavedra comentó que la cifra de 12 millones de ovinos puede ser considerada una utopía, pero como tal sirve para caminar y avanzar. “El principal planteo tiene que ser cómo con la misma cantidad de ovinos se puede producir más”, dijo.
Martinicorena insistió en que la producción ovina es más rentable que la producción vacuna e insistió en trabajar para demostrar la importancia del rubro.
Invernada de corderos en abonos verdes
Alberto Capurro, integrante de la empresa agrícola Kilafen, se refirió a la experiencia de invernada de corderos en abonos verdes (verdeos de invierno en las chacras agrícolas). Comentó que el cordero no complica la siembra agrícola ni el rendimiento de la soja después.
Explicó el manejo de los ovinos en el predio, sin alambrados y con parcelas en rotación. Los corderos están en un solo lote y no se los saca cuando llueve; también indicó que los animales no beben agua. Los lotes grandes se manejan con un brete móvil, dos personas están a cargo, y se asegura un ingreso limpio de los animales al predio para evitar problemas de parásitos; también se realiza desoje y esquila.
Comentó que con una dotación de 10 corderos por hectárea se producen 10 kilos de cordero y 2,7 kilos de lana en cinco o seis meses. Se fertiliza fuerte el abono verde y esto permite ahorrar fósforo para la soja.
“Seguro que hay 120 mil hectáreas de maíz que en invierno se podrían utilizar con corderos, esto tiene un potencial muy alto para 10 millones de ovinos”, opinó. Consideró que la integración del cordero suma sustentabilidad económica, cuesta menos y aporta sustentabilidad ambiental.
“El factor clave es sembrar bien, que la pastura esté disponible desde un principio, poner a los corderos un tiempo en campo natural para que los abonos estén prontos. Los beneficios son superiores a los perjuicios, no hay perjuicios en siembras posteriores ni en el suelo”, remarcó.
Agregó que un problema es el abigeato y además indicó que “se precisan señales claras del mercado y facilidad de colocación del producto”.