Maximiliano Miguel Olivera, alias El Sapo, el "último lugarteniente" de Los Chingas que estaba prófugo, según las autoridades, fue condenado por la Justicia a la pena de 4 años y 11 meses de penitenciaría por los delitos de extorsión y suministro de estupefacientes.
El Sapo fue otro de los responsables de las expulsiones por la fuerza de 110 personas de sus hogares a lo largo de 2017 en Los Palomares de Casavalle. A pedido del fiscal especializado en Delitos Económicos, Enrique Rodríguez, se le imputaron ambos delitos continuados, lo que significa que los cometió varias veces en diversos momentos, y se considera una circunstancia agravante.
El Sapo había sido detenido este miércoles en Los Palomares (Unidad Misiones) de Casavalle mientras vendía droga. Le incautaron varias dosis de cocaína y marihuana.
El delincuente, que se encontraba prófugo, es cuñado de Mónica Sosa, considerada la líder del grupo criminal que opera en el barrio Casavalle y condenada a cinco meses de prisión por los delitos de usurpación y hurto de energía y agua potable.. Además, es esposo de la Toto, quien fue condenada por extorsión a cuatro años de prisión por ser una de las responsables de las expulsiones de vecinos en Los Palomares.