Más allá de ese aporte, favorecido por la ambientación de la historia, ya desde su primera entrega, los músicos latinoamericanos han estado presentes en la identidad sonora de la saga. En la banda sonora de la primera película se encuentra la canciones Polkas palabras de la banda mexicana Molotov, pero en la película suenan tanto Evil Ways, de Santana y Atrevido, del grupo cubano Orishas.
La primera secuela, Más rápido y más furioso incluyó la primera colaboración de Pitbull con la saga, Oye, si bien por aquél entonces el artista no poseía la popularidad ni el alcance internacional de hoy. Las cosas habían cambiado para 2009, cuando el rapero colocó cinco presencias en la banda sonora de Rápidos y Furiosos, la cuarta parte de la franquicia.
La tercera película, Reto Tokyo, no se vio impedida por su ambientación en la capital japonesa para incluir en su banda sonora dos canciones latinas, ambas pertenecientes al puertorriqueño Don Omar: Conteo y Bandoleros, en esta última colaborando con su compatriota Tego Calderón. Los dos músicos darían el siguiente paso en la cuarta película, obteniendo pequeños papeles que se repetirían en las películas siguientes, Rápidos y Furiosos 8 incluida.
Por su parte, la quinta película se ambienta principalmente en Río de Janeiro, lo que permitió la aparición musical de artistas brasileños como Marcelo D2 y Carlinhos Brown, que se sumaron a las ya habituales presencias de Don Omar (con su éxito Danza Kuduro).
Las incorporaciones de la séptima película también están vinculadas al reguetón: Prince Royce, Nicky Jam y el panameño-canadiense Fito Blanko están presentes en la lista de canciones del filme.