Liberland. Un nombre bastante malo para un país, pero así es como se pretende denominar a un pequeño territorio aprovechando una “terra nullius”, tierra de nadie, entre Croacia y Serbia. Un pedazo de seis kilómetros cuadrados que nadie reclama y que el checo Vit Jedlicka, de 31 años, lo “conquistó” para fundar el pasado 13 de abril este autoproclamado Estado, el último de una larga serie de “naciones” nacidas en Europa, como Liberland, o en el medio del mar, como la famosa Sealand, o en el medio del desierto, como Sudán del Norte, donde un padre quiso proclamar princesa a su hija.
El sueño del reino propio
Aprovechando tierras de nadie, aventureros deciden fundar repúblicas y monarquías