Por LATAM ConsultUs
El trilema entre inflación, crecimiento económico y estabilidad financiera
Estos tres temas están íntimamente relacionados entre sí y un abordaje adecuado es clave para el bienestar económico de los países y de las personas
Estos tres temas están íntimamente relacionados entre sí y un abordaje adecuado es clave para el bienestar económico de los países y de las personas
Por LATAM ConsultUs
Los mercados financieros se encuentran enfrentando una serie de desafíos importantes, entre ellos, existe cierto trilema entre inflación, crecimiento económico y estabilidad financiera. Estos tres temas están íntimamente relacionados entre sí y un abordaje adecuado es clave para el bienestar económico de los países y de las personas. La incertidumbre que generan estos tres temas puede explicar los magros retornos que se han obtenido en los últimos meses. De eso va esta edición de La City, que hoy es obra de LATAM ConsultUs.
La inflación es un fenómeno económico complejo que puede tener efectos significativos en la economía y en la vida cotidiana de las personas. Uno de los factores que puede contribuir a la inflación a largo plazo es el crecimiento excesivo de la oferta monetaria, lo que hace que los precios suban a medida que la gente compite por los mismos bienes y servicios.
En los últimos meses, se ha observado un aumento significativo en la inflación a nivel internacional. Una de las causas ha sido la implementación de políticas monetarias expansivas por parte de los gobiernos para estimular la economía y mantener a flote a las empresas y las personas afectadas por la crisis de covid-19.
La inflación puede generar importantes desafíos y problemas para el sistema financiero y la economía en general, como la disminución del poder adquisitivo del dinero, la desestabilización de los mercados financieros, la incertidumbre y desconfianza en la economía en general.
Una de las formas más comunes de combatir la inflación es a través del ajuste de la tasa de interés, ya que aumentarla hace que los préstamos sean más costosos, lo que desacelera el consumo y la inversión.
Sin embargo, el aumento de la tasa de interés también tiene un impacto en la valuación de los activos financieros ya que descuenta a una tasa más alta, lo que puede generar una corrección en los precios de estos. Por lo que una inflación más baja es una condición necesaria para que no sigan aumentando las tasas de interés, y por ende, correcciones en los activos financieros.
El último concepto que hemos señalado es que los Bancos Centrales deben subir la tasa de interés para poder enfriar las economías y de este modo poder bajar la inflación. Contrariamente a lo que solemos pensar, ¿debemos alegrarnos con malas noticias en términos de actividad económica? ¿Un aumento del desempleo es una buena noticia?
Curiosamente, las noticias económicas que sugieren que las tasas de interés se mantendrán bajas o disminuirán pueden generar un aumento en los precios de los activos financieros, mientras que las noticias que indican que las tasas de interés subirán pueden generar una disminución en los precios de los activos financieros.
A pesar de que los Bancos Centrales toman medidas para enfriar la economía y reducir la inflación, un mercado laboral fuerte, con una baja tasa de desempleo y un nivel alto de vacantes pueden cuestionarnos si efectivamente el mundo desarrollado va hacia una recesión.
Las interrogantes sobre la capacidad de los Bancos Centrales para bajar la inflación y el impacto de sus decisiones en la actividad económica plantean posibles escenarios y disyuntivas para los inversores.
Sostenibilidad del sistema financiero en este contexto
Ya hemos dejado bastante claro que el principal objetivo de los Bancos Centrales de los países desarrollados es bajar la inflación y para eso van a aumentar la tasa de interés para enfriar la economía y de este modo volver al 2% deseado.
No obstante, también hemos mencionado que el mercado laboral se muestra muy sólido, lo que puede marcarnos que los Bancos Centrales deban tomar esfuerzos adicionales. Ahora, ¿la tasa de interés puede subir ilimitadamente? Claramente la respuesta es no y probablemente el límite está más cerca de lo pensado.
Un alza en las tasas de interés implica un aumento en el costo del dinero, lo que afecta tanto a los activos como a los pasivos de una economía. Los activos de largo plazo, como los bonos y las acciones, pueden perder valor, mientras que el costo de refinanciar deudas aumenta, afectando a los pasivos de corto plazo que necesitan ser renovados a costos más altos. Cuanto más suben las tasas de interés, mayor es el estrés financiero que se genera en una economía.
En las últimas semanas, se han observado impactos financieros en bancos como Silicon Valley Bank y Credit Suisse debido a una mala gestión del riesgo y varios inconvenientes financieros. La situación financiera actual es diferente a la de hace varias décadas debido al alto endeudamiento global, lo que significa que los aumentos de las tasas de interés pueden tener un impacto mucho mayor en la economía global. Por lo que la estabilidad financiera es una interrogante en el escenario actual.
Los Bancos Centrales se enfrentan a un panorama complicado en el que deben luchar contra la inflación, mientras mantienen la estabilidad financiera y contemplan la fortaleza del mercado laboral. Han utilizado diversas herramientas, como el aumento de la tasa de interés y la contracción de los agregados monetarios, lo que ha generado cierta tensión en el sistema financiero global.
Frente a crisis bancarias, históricamente se ha utilizado medidas para garantizar los depósitos de los bancos y proveer la liquidez necesaria, pero esto aumenta el tamaño de los balances de los bancos centrales y, por lo tanto, la cantidad de dinero circulante, lo que puede generar inflación futura.
Sin embargo, mantener un nivel alto de inflación a largo plazo es perjudicial para la economía. Anclar las expectativas de inflación es un trabajo arduo que requiere años de credibilidad y perder ese objetivo puede debilitar el poder de los Bancos Centrales. A pesar de todo lo sucedido, las expectativas de inflación a 5 años siguen en niveles cercanos al 2%, lo que es un gran poder que mantiene actualmente la FED.
En resumen, los Bancos Centrales deben actuar con precaución y tener en cuenta todos los factores para evitar un paso en falso que podría ser muy costoso. A pesar de la volatilidad del mercado, estos momentos es cuando surgen más oportunidades.
¿Qué lecciones dejan estas turbulencias bancarias?
Un punto clave en medio de la incertidumbre es asegurar que el sistema de pagos, de financiamiento de la inversión y el financiamiento comercial se tomen con regulaciones distintas y que sean las funciones las que están reguladas de forma diferente, no las instituciones.
Esta falta de regulación diferenciada ha sido un punto débil que ha llevado a la Reserva Federal a tener que proteger a los depositantes de bancos en problemas, lo que ha afectado la confianza y credibilidad del sistema financiero. La política jugará un papel importante en la implementación de nuevas regulaciones, especialmente para los bancos con activos por debajo de los US$200.000 millones. La definición de los requisitos de capital y otras regulaciones para los bancos importantes debe ser extendida a los bancos más pequeños.
Volviendo al trilema de este artículo, los tres principales riesgos hoy en día son la inflación, la estabilidad financiera y la recesión, que como vimos están íntimamente conectados. Cuando el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dice que hará todo lo necesario para controlar la inflación, después también dice que eso requiere dolor y eso significa recesión y una debilidad en el empleo.
El empleo ha mostrado ser extremadamente resiliente. Pero si la inflación no cede los bancos centrales, y especialmente el banco central estadounidense, va a tener que seguir perseverando en "infligir dolor" en la economía para que la estabilidad de precios se pueda lograr.