La adrenalina de aquel gran premio en el que, desde la cámara del cockpit, Ayrton Senna sacude la cabeza pidiendo que le empujen el auto para seguir cuando su archirrival, el francés Alain Prost, da por concluido ese mano a mano que acaba de saldarse con un choque. El triunfo en Brasil aquel día en que se le rompió la caja de cambios, y tras el que lo sacaron con los dedos pegados al volante de su McLaren. Ese gesto de preocupación arriba de su Williams aquella mañana en la que ocurrió lo que algunos fanáticos del deporte todavía no aceptan.
El último Senna
El documental de Asif Kapadia se sumerge en la historia de un piloto de Fórmula Uno como difícilmente vuelva a aparecer. Y es tan intenso que no hay que ser fanático para disfrutarlo