No es usual que en carteleras uruguayas haya como estreno una coproducción venezolano-peruana. La rareza no hace la calidad, pero es un buen anzuelo. Se trata de El chico que miente, una película dirigida por Marité Ugás, una venezolana que reside desde hace décadas en Lima.
El viaje como identidad
El chico que miente, de Venezuela y Perú, otra opción desde esta noche