4 de marzo 2013 - 0:00hs

El emprendedurismo siempre es asociado a un trabajador independiente, que cansado de cumplir un horario o de aceptar órdenes, decide hacerse su propio camino. Esto sin duda es cierto y es un tipo de emprendedor, pero no es el único. Desde dentro de una empresa también se puede emprender.
El intra-emprendedor es importante para todas las empresas. Saber reconocer al individuo emprendedor y alentar su desarrollo es esencial para mantener o conseguir la delantera en un mercado tan exigente.
Estos individuos –que de una u otra forma encuentran mejores formas de hacer el mismo trabajo, de atender mejor a los clientes, o incluso descubren nuevas vetas de negocio–, son escasos por lo que hay que ayudarlos y alentar su trabajo.

Si cuando llegas a la oficina cada mañana, te encuentras con los mismos problemas y se te ocurre la solución; si en lugar de imprimir una y otra vez el mismo formulario decides innovar y hacer uno online, entonces ya tienes la mitad del camino recorrido.
Los intra-emprendedores son empleados inquietos, creativos que cuestionan y no tienen inconvenientes en mostrar la “otra forma” de hacer las cosas.
Algunas de las características del intra-emprendedor:
- Espíritu emprendedor.
- Visión e imaginación creativa e innovadora.
- Necesidad de logro.
- Constancia, dedicación.
- Trabajo en equipo.
- Percepción amplia de las necesidades del mercado.
- Liderazgo.
Si ves estas características en ti mismo, o en un subordinado, es tiempo de poner manos a la obra y no dejar que la monotonía le gane a la creatividad.

Las empresas que aprovechan sus emprendedores tienen algo en común: los jefes o gerentes tienen confianza en las personas que trabajan allí y se caracterizan por una mente abierta y dispuesta a escuchar. Es necesario que el emprendedor tenga la tranquilidad de que no perderá su trabajo cuando sus ideas no sean exitosas... algo que inevitablemente ocurrirá tarde o temprano.
Lamentablemente tener ideas no es suficiente, ideas hay miles, la compañía necesita incentivar su puesta en prueba y producción, para ésto es necesaria la inversión de tiempo, recursos y sobre todo, establecer un proceso y estrategia para cada innovación que aporte algo a la empresa. Si la idea fracasa por sí misma, será un aprendizaje para todos, si por el contrario falla por la falta de interés o mala planificación, será causante de estrés para los involucrados. Recordemos, el intra-emprendedor tiene la “necesidad de logro”.
Las compañías necesitan tener en cuenta que el mayor motivo de fracaso en grandes (y no tanto) empresas, es gestionarla como si de un ombú se tratara... permaneciendo inmóvil mientras el mundo cambia. El intra-emprendedor hará que muevas esas raíces!

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