Cobrar $ 10 mil y llegar a fin de mes es una prueba de supervivencia que realiza la mitad de la población económicamente activa del país: más de 800 mil trabajadores. Esta es una de las caras del crecimiento económico. Mientras que la economía uruguaya creció 8,5% durante 2010 –a tasas chinas, dicen algunos–, lo que permitió la creación de 13 mil puestos de trabajo y la salida de la pobreza de 75 mil personas, los hoy llamados “diezmilpesistas” (cajeras, guardias de seguridad, empleadas domésticas, peones rurales, entre muchos oficios) sobreviven muy cerca de la línea de pobreza, sin protección social y con una débil inserción en el mercado de trabajo. No son pobres mientras dure el tiempo de bonanza, pero una virazón los puede regresar al principio.
En el pretil de la pobreza
Los números de la economía vuelan y todo son loas, pero hay más de 800.000 uruguayos que viven con menos de $ 10.000 al mes