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En Excel, todos los negocios son brillantes

Poner algunos números a la vista siempre es conveniente antes de gastar el primer dólar en un nuevo negocio

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07 de mayo de 2018 a las 05:00

Por Fernando Schaich - socio fundador de SEG Ingeniería

Les advierto que este post no pretende ser una clase aburrida de cómo manejar una planilla de cálculo. Es bueno, sin embargo, tener presente algunos tips muy básicos antes de tirarse al agua con alguna idea de negocio que nos tiene encantados.

Poner algunos números en un papel (igual sirve si es una servilleta) siempre es conveniente antes de gastar el primer dólar en un nuevo negocio. Pero si tienen a mano una planilla de Excel, las cosas se hacen más fáciles y ahí radica el peligro: ¡¡en Excel, todos los negocios parecen brillantes!! Así que, no olvidar al menos tener en cuenta los siguientes ítems básicos (hay muchísimos más pero para un primer análisis de un negocio, con estos alcanza):

1) Incluir todos los costos iniciales del proyecto (no olvidar incluir un porcentaje de imprevistos que siempre aparecen) así como también los costos de la operación una vez en régimen (incluyendo el costo del personal, ver punto 4).

2) ¿Cuánto vamos a vender? Al valor de ventas que tenemos en mente, hay que desafiarlo: ¿qué pasa si vendemos la mitad? ¿Y la mitad de la mitad? ¿Igual sigue resistiendo el modelo? ¿Y si volvemos a bajar a la mitad de la mitad de la mitad? Cuando nos enamoramos de una idea tendemos a maximizar la venta, entonces no está mal "jugar" a ver qué pasa si vendemos muy por debajo de lo que pensábamos.

3) No olvidarse de los impuestos: estos son los que muchas veces, en un acto fallido, no incluimos y nos pueden cambiar todos los números (para mal lamentablemente). Siempre es bueno asesorarse con algún experto en impuestos para saber cuales aplican en cada caso y como se calculan.

4) El personal necesario para desarrollarlo. Este punto suele ser de los más difíciles de plasmar en números ya que muchas veces no sabemos cuánta gente necesitamos y qué calificaciones deberán tener para lograr el objetivo. Hay que hacer un esfuerzo en imaginarse cada puesto y un consejo: más vale exagerar un poco en lo que pongamos en el cálculo aunque después comencemos con menos gente. No olvidar agregar las cargas sociales (otro comúnmente olvidado).

Si a esta altura no se aburrieron, los felicito porque ahora viene lo divertido. Una vez que tenemos armado el modelo en la planilla de cálculo, hay que ponerlo a prueba. Para eso les propongo hacerse al menos dos preguntas:

¿Qué pasaría si no vendemos nada en los primeros X meses (o años)? ¿Cuánto dinero deberíamos poner de nuestros bolsillos (o del bolsillo del inversionista de turno) para seguir adelante? Si esa cifra no les asusta, entonces podemos pasar al siguiente casillero: ¿Cuánto deberíamos vender para no perder plata? ¿Es ese valor alcanzable o es una fantasía?

Estas dos preguntas sirven muchas veces de eje para decidir avanzar o no con un negocio.

Llegado este punto, ya muchos deben haber abandonado este aburrido y obvio artículo, pero justamente en la perseverancia y en el "dar un poco más que el resto" se basa el éxito de muchos emprendedores (ooops, lo dije, ya saben que no me gusta ese sustantivo, pero por ahora no se me ocurre otro).

No nos olvidemos que hay una cosa que ningún Excel puede prever: son los beneficios inicialmente no numéricos que puede traer consigo una buena idea bien implementada y llevada a cabo. Muchas veces un negocio que en sí mismo parece no generar ganancias atractivas (o incluso ir a pérdida), pero puede generar un posicionamiento en el mercado que más adelante sea la barrera de entrada de competidores cuando el producto o servicio sea creciente mente más demandado. O puede también generar un beneficio en otro negocio propio.

Entonces, a seguir nuestro instinto pero hacerlo pasar por el filtro de una planilla de cálculo conservadora para evaluar todos los escenarios posibles. Contrariamente a lo que muchos piensan, no hay nada menos arriesgado que un empresario ya que todo nuevo negocio lo analiza antes con una planilla de cálculo y lo pone a prueba en el papel. Arriesgado es el modelo de negocio de los artistas, imaginen un músico tratando de poner el número de ventas en una planilla: imposible ¿no? Entonces, para imaginar un negocio, seamos lo más artistas posible, pero para analizarlo, todo lo contrario.

Hasta la próxima.

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