Hacen falta más lugares en la ciudad para probar buen vino, pero sobre todo tener variedad para experimentar esta bebida fascinante. Dentro de ese panorama -si se quiere deficitario- aparecen algunos hoteles que hacen su apuesta. Hace unos días, en el Sheraton, participé de una cena maridaje que forma parte de un ciclo titulado Tasting con expertos. La propuesta es simple, pero merece ser destacada. Consiste en ofrecer a los comensales cinco platos con cinco vinos de una misma bodega, con una breve presentación de sus enólogos o propietarios. Me tocó estar en la cena con vinos de la bodega fernandina Alto de la Ballena, muchos de los cuales se han destacado en comentarios a lo largo de estos tres años en Sacacorchos.
En los hoteles también hay buen vino
Hay restaurantes de hospedajes en Montevideo que le otorgan un lugar especial a esta bebida