La temprana psicodelia californiana, en aquellos tiempos una verdadera bocanada de aire fresco para la música, es un concepto que ha sido refritado varias veces. Pocos lo hacen tan bien como los Fruit Bats, una banda americana que suena un poco a The Grateful Dead, The Byrds, The Kinks, Fleetwood Mac y hasta Supertramp, pero que en algunos tracks recuerda también muchísimo a los Beatles. Catalogada dentro los géneros indie rock, folk rock o country alternativo, sus canciones son frescas, con melodías y armonías (sobre todo las vocales) muy parecidas al pop comercial de los últimos años de la década de 1960. Riffs, coros y arreglos de sintetizadores antiguos y mellotrones crean atmósferas de la psicodelia californiana.
Espíritu indie, sonido rebelde y letras con trampa
Lo mejor de la psicodelia y el folk de los años de 1960 se traduce en este proyecto poco sofisticado aunque reivindicativo de estos géneros, comandado por Eric D Johnson