Una fuerte explosión en una panadería del centro de París, causada en apariencia por un escape de gas, dejó hoy tres muertos -entre ellos una turista española- y decenas de heridos por la potencia de la detonación, que devastó fachadas, comercios y vehículos.
En ese momento, además de los bomberos, había turistas en la calle o desayunando en alguno de los hoteles que abundan en esa zona, que vieron cómo los cristales se rompían e incluso, en algunos sitios, el techo se venía abajo.
Dos bomberos perdieron la vida, además de una turista española, según informaron a Efe fuentes diplomáticas, que agregaron que otros dos españoles resultaron heridos, una mujer leve, y un hombre cuyo estado no reviste, de momento, gravedad.
Diez personas ingresaron en estado de "urgencia absoluta" en hospitales de París, y otras 37 resultaron heridas leves.
Otro bombero permaneció dos horas sepultado bajo los escombros hasta que los equipos de rescate lograron extraerlo y trasladarlo, en estado grave, a un centro sanitario.
La magnitud del suceso obligó a evacuar a algunos de los damnificados en helicópteros de la protección civil, que aterrizaron en la cercana plaza de la Ópera para poder evacuarlos.
Pedro Gonçalves, trabajador de un hotel cercano y que sufrió cortes superficiales en la cabeza, relató a Efe el pánico desatado tras la explosión y cómo ayudó a sacar a algunos de los heridos a la calle para que fuesen atendidos.
"Sentí una gran presión sobre mi, como si alguien me empujara. No entendía nada, pero no perdí la conciencia. Estaba todo lleno de polvo y cascotes del techo, así que salí corriendo, pero luego volví a entrar para ayudar a los clientes heridos", dijo.
Gonçalves explicó que consiguió sacar a un hombre herido en la cabeza que estaba inconsciente y a otros clientes del hotel, entre gritos y escenas de pánico.
Las fachadas de la calle quedaron calcinadas y sin cristales, con varios vehículos volcados por la onda expansiva.
Un portavoz de los bomberos, Eric Moulin, advirtió de que "algunos edificios están realmente deteriorados y podrían derrumbarse en cualquier momento".
Los temores se centran sobre todo en el edificio de la panadería y los dos inmuebles anexos, cuya estabilidad ahora no mismo no puede ser asegurada por los técnicos.
Todo esto obligó a las fuerzas de seguridad a evacuar a vecinos y clientes de los hoteles, acogidos en diferentes establecimientos y en la Alcaldía del distrito IX de París, que daba cobijo a primera hora de la tarde a más de 150 personas.
Los servicios de socorro han detectado varias bolsas de gas en varios pisos del edificio que registró la explosión y ahora tratan de verificar que los inmuebles cercanos no presentan ningún riegos para que los vecinos y los clientes de los hoteles puedan volver a sus alojamientos.
Más de 200 bomberos y de un centenar de policías fueron movilizados para responder a la explosión, que obligó al corte de varias calles muy frecuentadas por los turistas, ya que en ellas se hallan lugares icónicos de París como el Museo de Cera o el teatro de variedades Folies Bergère.
Fuente: EFE