Luego de dos días de silencio ante la determinación del gobierno de Argentina de impedir trasbordos de mercadería argentina en puertos uruguayos, la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) emitió ayer un comunicado en el que rechaza la medida, pide su suspensión y defiende “los corredores logísticos seguros en el Mercosur”.
En paralelo, los cancilleres de Uruguay y Argentina mantuvieron un encuentro en Venezuela, pero en el gobierno no tiene expectativas de que ocurra un cambio de postura hasta tanto la presidenta Cristina Fernández de Kirchner mejore de su convalecencia tras realizársele una cirujía, según fuentes del gobierno uruguayo.
Los exportadores argentinos consideran que la medida es “inconveniente, genera extracostos y ha sido tomada de manera aislada e intempestiva afectando exportaciones en curso”.
El texto señala además que el presidente de la CERA, Enrique Mantilla, solicitó al ministro del Interior y Transporte argentina, Florencio Randazzo –uno de los hombres fuertes en el gabinete–, la “urgente suspensión” de la disposición oficial, y le recordó que “en estos momentos la competitividad de las exportaciones y del desarrollo económico deben ser una prioridad”.
El martes la administración de Fernández dictó una resolución que establece que las exportaciones que salen de puertos argentinos solo podrán ser transbordadas en otras terminales de este país o de miembros del Mercosur con los que mantiene acuerdos de transporte marítimo. Argentina cuenta un pacto en ese sentido con Brasil pero no con Uruguay.
Operadores locales dijeron a El Observador que no hay que perder de vista en la ecuación el papel que comenzará a jugar Brasil en el contexto regional portuario en los próximos años. Brasil se encuentra en un proceso de modernización de sus puertos, a través de una ley de reforma portuaria que podría alentar la inversión privada de unos US$ 24.600 millones, según de la Asociación Brasileña de Infraestructura e Industrias Básicas (Abdib).
La legislación apunta a reducir los costos, mejorar la eficiencia logística y promover las inversiones necesarias para aumentar competitividad. En el último tiempo, Brasil ha presentado enormes problemas para exportar su producción y sus puertos hoy están colapsados. Con ese impulso, estará en condiciones de captar también más cargas de la región una vez que logre desetrabar sus propias exportaciones, estiman los agentes consultados.
Una de las ventajas que ofrece Montevideo, dijo el vocero de un operador portuario, es que permite a los exportadores argentinos enviar la carga y resolver luego desde aquí “a quién se la exportan”, valiéndose del régimen de puerto libre que ostenta la terminal capitalina.
“Si en su lugar lo mandan a Porto Alegre ya tienen que nominar la carga” antes de salir de Argentina, ejemplificó.
Pérdidas
De acuerdo al Centro de Navegación de Uruguay (Cennave), la resolución argentina reducirá en 26% la actividad del puerto de Montevideo, le quitará 150 escalas de portacontenedores –tanto oceánicos de gran porte como los de menor escala que transitan a nivel regional– y generará pérdidas directas por entre US$ 70 y US$ 80 millones al año. Un vocero de Terminal Cuenca del Plata (TCP) dijo además que con la pérdida de las cargas de Argentina se corre el riesgo de perder la totalidad de la operativa de trasbordos, ante la menor capacidad para generar masa crítica que atraiga a las firmas navieras.
Además, consideran que el comercio exterior de Uruguay se encarecerá.
En el comunicado divulgado ayer la CERA solicita al gobierno argentino abrir un “espacio de reflexión” con una agenda que incluya los efectos a corto plazo para todos los contratos de exportación en curso, los efectos en términos de competitividad exportadora y desarrollo económico y la “coherencia” de la medida con “el protocolo de Montevideo sobre el Comercio de Servicios y del Programa de Liberalización en materia de transporte marítimo del Mercosur”.
Acercamiento
Durante una reunión técnica del Mercosur el miércoles en Caracas, el canciller uruguayo, Luis Almagro, y su colega argentino, Héctor Timerman, conversaron sobre la medida argentina de impedir trasbordos de exportaciones de Argentina en el país, informó ayer La Diaria. El presidente José Mujica indicó ese mismo día que la relación con el vecino se encuentra en un “impasse” y que no surgirán novedades hasta tanto se recupere Fernández.
La dirección de la Administración Nacional de Puertos (ANP), que el miércoles entregó un informe referente a esta situación al Ministerio de Relaciones Exteriores, mantendrá hoy una reunión con las navieras para continuar con el análisis de la situación, dijo a El Observador el presidente de la ANP, Alberto Díaz.
Montecon, principal agente portuario que opera en los muelles públicos, y TCP han señalado que esperan por los contactos diplomáticos para resolver movimientos futuros.