Por Paula Bustamante, AFP. La mirada rasgada y azul de Paul Newman se apagó para siempre este sábado, a los 83 años, dejando una prolífica carrera en la gran pantalla, donde se probó como director, productor y ganó fama mundial como actor de clásicos del cine estadounidense.
Con diez nominaciones a los premios Oscar de la Academia y tres estatuillas en su mano, Newman fue uno de los actores más populares y rentables entre las estrellas de Hollywood de los últimos cincuenta años del siglo XX.
Newman se hizo tan conocido como actor como filántropo, entusiasta corredor de autos, activista político de izquierda y magnate de una empresa de alimentos saludables por la cual alguna vez aseguró que su aderezo para ensaladas le hizo hacer más dinero que sus películas.
El rostro de "El Zurdo" y "El Buscavidas" nació en Cleveland (Ohio) el 26 de enero de 1925 en el seno de una familia conformada por un padre de origen judío-alemán y madre católica con raíces húngaras.
Una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, Newman finalizó sus estudios en Ciencias Económicas y a finales de los '40 estudió un año en la escuela de arte dramático de la Universidad de Yale.
Vivió épocas de gloria y su nombre quedó impreso en la memoria colectiva con su protagónico en "Butch Cassidy" (Dos hombres y un destino, 1969), al lado de Robert Redford, y "The Sting" (El Golpe, 1973).
"No estoy más disponible para trabajar como un actor y estar al nivel que me gustaría. Uno comienza a perder su memoria, uno comienza a perder su confianza, uno comienza a perder su capacidad de inventar" y por todo ello, "creo que esto es más bien un capítulo cerrado para mí".
El actor de ojos azul profundo que fue todo un sex-symbol del cine hollywoodense, y cuyo último trabajo fue prestar su voz a uno de los automóviles animados de "Cars" en 2006 se dijo entonces "agradecido de otras cosas que han llegado a su vida".
La primera en 1949 con Jackie Witte, con quien tuvo tres hijos, y en 1958 con la esposa que lo acompañó hasta su muerte Joanne Woodward, unión de la cual nacieron tres hijos más.
En 1982 lanzó una línea de productos alimenticios que incluyó aderezos y salsas para pastas con su rostro en la etiqueta de "Newman's own", una marca que en 1993 lo hizo acreedor de un tercer Oscar pero como premio a su labor humanitarias: el 100% de las ganancias de esta empresa son donadas a obras caritativas, sumando hasta la fecha más de US$ 200 millones.