El comportamiento en la vida cotidiana > COMPORTAMIENTO/ ROBERTO CAVA DE FEO

Formas usuales de cortesía

Un conjunto de frases y preguntas para ser atento

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27 de octubre de 2017 a las 05:00

¡Los esperamos a tomar una copa!

Los agasajos poseen nombres propios. Por eso hablamos de desayuno, almuerzo, té o merienda, cena, copetín, cóctel. Son frecuentes las invitaciones "a tomar una copa" o a "tomar un café". Parecería que el último se entiende para después de una de las comidas principales. En cambio "la copa" es algo que podría ser un copetín o cóctel. Este último término puede hacer referencia a un agasajo propio. Así y por lo general tiene lugar antes de los horarios habituales del almuerzo o de la cena. Posee importancia y por eso se lo utiliza en círculos oficiales y en empresas. Por otra parte, también "cóctel" es lo que se ofrece a los invitados a almorzar o a cenar. Nada obsta para denominarlo "copetín" o "aperitivo" o con el españolísimo "abreboca". En este caso se evitan las bebidas fuertes y los ingredientes son sobrios porque después se pasará a la mesa. Invitar a "tomar una copa" es algo genérico y bueno es enterarse antes de concurrir en qué consistirá.

¿Quedamos a vuestra disposición?

Con frecuencia es posible escuchar "quedamos a vuestra disposición". No es una fórmula feliz. En nuestro idioma, si usáramos el plural de "tú", correspondería un plural en "vuestro". Sin embargo me parece que a algunas personas les suena mejor el "vuestro". De todas maneras un "su disposición" es lo correcto. Quizás, porque todo puede ser, un ampuloso "quedamos a vuestra disposición" se enfrente a un sencillo "a la orden".

¿Me pasas la sal?

En más de una ocasión nos han hecho ese pedido en la tranquilidad de una cena elegante y nos desorientamos un poco. ¿Cómo paso el salero? ¿Me dará mala suerte? Si lo tenemos al alcance de nuestra mano y nos lo solicitan, lo tomaremos con la mano derecha para colocarlo sobre la palma de la izquierda. Después acercaremos la mano frente a quien lo solicitó y lo depositaremos sobre el mantel. Esa persona lo usará para condimentar su comida. Como la mala suerte no existe, con un acto tan pequeño colaboramos para hacer más agradable la vida de los demás. De todas maneras, esto no es tema de ciencia exacta y existen otras formas para actuar con elegancia cuando nos piden un salero. En cuanto a la derecha y la izquierda, acuso recibo de la sugerencia de una lectora. Es posible decir "con la mano hábil".

¿Nos vestimos de gala o de etiqueta?

María llegó del colegio con una invitación y con un interrogante. Le habían dicho que sería una fiesta de gala. Afortunadamente las madres están de vuelta en temas de vestimenta y hacen interconsultas para determinar cómo vestirán sus hijas. Las normas del saber estar o del comportamiento social no pertenecen al ámbito de las ciencias exactas. El sentido común, sin embargo, puede ser un eficaz colaborador. Es posible vestir de etiqueta para una fiesta de gala. El término "gala" posee varias acepciones y, en nuestros días se habla, por ejemplo, de una "gala de natación" o una "gala de ballet". "Gala" es una celebración fuera de lo común. El Protocolo nada dirá porque no es de su competencia responder sobre un tema del saber estar o de la etiqueta.

Cuando vamos invitados a una casa por primera vez, ¿cómo saludamos a nuestros anfitriones?

Entiendo para responder, que se trata de personas mayores. Dentro de las normas del saber estar o del comportamiento social, no existen normas de estricto cumplimiento. En principio, cuando marido y mujer han sido invitados a cenar en una casa, es el hombre quien saluda en primer término al anfitrión. Después y de inmediato presenta a su esposa. Enseguida el recién llegado procede a la presentación de su esposa. Parece muy frío pero no lo es. Colabora para conocer bien los nombres de cada uno.

¿Dónde pongo mi cartera en un restorán o en una casa?

Las señoras siempre se visten y arreglan de acuerdo a las ocasiones. Por eso, para una cena elegante no llevará la misma cartera grande que usa para los libros del curso de japonés. El llamado bolso o cartera de fiesta es por lo general pequeño. Algunos opinan que es posible dejarlo sobre la mesa pero sin ocupar espacios innecesarios. Cuando es una cartera no se la puede poner sobre el piso porque molestará a quienes atienden. En cambio, es posible colocarla entre el respaldo de la silla y la espalda de la señora. Para los españoles la "cartera" es nuestra humilde billetera.

La sopa y la cuchara

Hay dos maneras de asir el mango de una cuchara para llevarla a la boca. Una es la forma inglesa. Es cuando se introduce la cuchara de punta en la boca. La otra es la francesa y lleva a tomar la sopa de costado. Las dos formas son correctísimas aunque a veces se las considere erróneamente. Acostumbro a decir en las clases, que a lo mejor, a nuestras bisabuelas las educaron las Hermanas Francesas en Bruselas. Por eso les enseñaron a llevar la cuchara de costado. Por otra parte, algo que colabora para beber toda la sopa servida en el plato, es asir la cuchara por el mango y moverla desde adentro hacia afuera. Así se evita levantar el plato para llenar la cuchara. Lejos está aquello de "¿No quieres sopa?". "Bueno: dos platos".

¡Buen provecho!

No existen saludos o frases informales. Por eso hay quienes acostumbran a decir "¡buen provecho!". Por lo general lo hacen educadamente y por eso, les agradeceremos siempre. Son formas de la cultura humana de muchas personas y sitios. Demuestran respeto aunque quizás algunos no las empleen. En algunos países están arraigadas y sé bien que María Belén y María Alejandra, aquellas niñas creadas por Landrú, no las admitirían jamás. Ellas tenían una prima llamada Mirna Delma que hasta decía : "Buen provecho y mejor apetito". Bueno, a lo mejor escuchemos a un chef que nos dice: "Enjoy your lunch!".

¿Quién es "la primera dama" en un país?

En los regímenes presidenciales, "la primera dama" es la esposa del presidente. En nuestro país carece de relevancia jurídica. Ocupará como toda señora, el lugar protocolar que le corresponde a su marido cuando ambos concurren a un evento. Como la cortesía siempre estará de por medio, nada impide ubicar a "la primera dama" en un sitio preferente si concurre sola a alguna actividad o nombrarla como asistente de la misma manera como se hace con otros invitados.

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