El papa Francisco afirmó este jueves que hay una "urgencia dramática de ocuparse de medio ambiente", al hablar ante estudiantes de la Universidad católica de Lisboa en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud.
El pontífice sostuvo que no alcanza “con simples medidas paliativas o con compromisos tímidos y ambiguos” frente al calentamiento global y abogó por una "ecología integral".
"Debemos reconocer la urgencia dramática de hacernos cargo de la casa común. Sin embargo, esto no se puede hacer sin una conversión del corazón y un cambio en la visión antropológica que está en la base de la economía y de la política", afirmó el papa argentino durante un encuentro con estudiantes en la universidad católica lisboeta.
"No nos podemos conformar con simples medidas paliativas o con compromisos tímidos y ambiguos", insistió el pontífice, de 86 años, tras escuchar el testimonio de varios jóvenes en esta institución fundada en 1967 y presidida por los jesuitas.
Francisco volvió a defender el concepto de "ecología integral", una marca de su pontificado desarrollada en su encíclica "Laudato Si" (2015), dedicada a la defensa del medio ambiente, que liga ecología y justicia social, integrando estrechamente al ser humano con la naturaleza.
"Necesitamos de una ecología integral; necesitamos escuchar el sufrimiento del planeta junto al de los pobres; necesitamos poner el drama de la desertificación en paralelo al de los refugiados, el tema de las migraciones junto al del descenso de la natalidad", indicó.
"No crear polarizaciones sino visiones de conjunto", agregó el papa ante las 6.500 personas que asistieron al acto, según las autoridades locales.
El líder espiritual de unos 1.300 millones de católicos arrancó el miércoles su visita de cinco días en Lisboa para participar en esta semana de encuentros festivos, culturales y espirituales que reúne a cientos de miles de jóvenes de todos los continentes.
Tras una primera jornada dedicada a las autoridades y al clero local, Francisco presidirá en la tarde del jueves una masiva ceremonia de acogida a los peregrinos en un extenso parque del centro de una ciudad tomada ahora por la JMJ.
En el programa está previsto que esta misma mañana se desplace a Cascais, una histórica ciudad balnearia situada una treintena de kilómetros al oeste de Lisboa, donde se encontrará con jóvenes de la red educativa internacional Scholas Occurrentes.
Ayer por la tarde al iniciar su visita a Lisboa, Francisco se refirió a los abusos sexuales en la Iglesia portuguesa durante un acto con religiosos. “Siempre hay que escuchar el grito de dolor de las víctimas”, dijo el papa.
Después de la celebrada en Río de Janeiro (2013), Cracovia (2016) y Panamá (2019), esta es la cuarta JMJ para el papa Francisco.
Considerada la mayor reunión internacional de católicos, la JMJ fue creada en 1986 por iniciativa de Juan Pablo II. Esta edición tenía que haberse celebrado en 2022, pero fue aplazada por la pandemia.
(Con información de agencias)