Tras la captura de Sebastián Marset, las autoridades bolivianas activaron operativos antidroga orientados conocer la estructura logística que, según la investigación, podría haber sido utilizada por redes criminales en ese país lideradas por el narco uruguayo.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano Urenda aseguró que fueron incautadas 15 avionetas y una aeronave bimotor.
Según la versión oficial, del operativo participaron unidades de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) las cuales siguen desplegando tareas de verificación, control y aseguramiento territorial en distintos puntos de Bolivia.
En ese sentido, los efectivos intervinieron infraestructuras aéreas, hangares, aeronaves y depósitos de combustible de aviación que operaba Marset. Todo ese material quedó bajo análisis para determinar posibles vínculos con redes del narcotráfico.
Uno de los principales puntos intervenidos fue Coloradillo, en el departamento de Santa Cruz, en el este de Bolivia. Allí fueron halladas 10 avionetas tipo Cessna, una aeronave bimotor Beechcraft y aproximadamente 4.400 litros de combustible de aviación, informó el diario El Deber de Bolivia.
Otra de las zonas afectadas fue Copacabana, también en Santa Cruz, una región del oriente boliviano. En ese lugar, las autoridades identificaron tres avionetas tipo Cessna y cerca de 240 litros de combustible.
A su vez, en Riberalta, en el departamento del Beni, en el norte de Bolivia, incautaron dos avionetas, además de un hangar y documentación que ahora es analizada por los investigadores.
Durante los operativos también fueron detenidas personas de distintas nacionalidades. Según la información oficial, algunas cuentan con requerimientos judiciales internacionales o aparecen vinculadas a procesos de cooperación policial entre diferentes Estados. Según explicó Justiniano, los hallazgos evidencian el carácter transnacional de las estructuras del narcotráfico que operan en la región.
El viceministro sostuvo además que el desafío no pasa solamente por detener a los líderes de estas organizaciones. El objetivo, afirmó, es avanzar sobre la estructura que les permite seguir operando.
“La captura de un líder criminal es importante, pero el verdadero desafío es desarticular las redes logísticas que permiten operar al narcotráfico”, afirmó la autoridad, según consignó El Deber de Bolivia.
Los operativos continúan mientras las autoridades analizan las aeronaves, el combustible y la documentación incautada. La investigación busca determinar posibles conexiones con organizaciones criminales que operan en Bolivia y en otros países de Sudamérica.