En Artigas. Cabaña Caraguatá, de Frigorífico Modelo SA, realizó un remate “espectacular, de esos que marcarán la zafra, no solo por la calidad de la oferta que fue excepcional de punta a punta, sino por el gran volumen de vientres que es difícil de encontrar”, comentó Rodrigo Fernández, integrante de Frigorífico Modelo, a El Observador Agropecuario.
La oferta se integraba de 175 vientres SA. Hubo 70 vaquillonas sin servicio y el resto preñadas a parir en otoño. El precio promedio de esa oferta fue US$ 1.018. Después se comercializaron 10 vaquillonas PC preñadas a US$ 2.093 de promedio. Y luego 25 vaquillonas y vacas PI preñadas que promediaron US$ 2.510.
El precio máximo en la oferta de hembras fue US$ 3.480 que Wilmar Sosa invirtió por una ternera plantelera preñada. Un lote de 30 vaquillonas SA próximas a parir, coloradas, cotizó US$ 1.380 y fue vendido a cabaña Montegrande, de Salto.
En cuanto a la oferta de toros, se comercializaron los 48 reproductores en pista a US$ 3.270 de promedio, la mitad era de pedigrí y la otra mitad PC y SA. El precio máximo fue US$ 7.320 que Enrique Predebon invirtió por un toro plantelero colorado.
Casi toda la torada se vendió a productores de los departamentos de Salto y Artigas, solo seis toros fueron vendidos a productores de Paysandú y Rivera.
“Los toros SA también obtuvieron casi US$ 3.000 de promedio. Fue un remate muy ágil y parejo. Selectivo, sin compradores de volumen. Hubo muy buena demanda y por los vientres operaron varios interesados a distancia, que siguieron la transmisión en vivo por televisión”, concluyó.